3e. Determinación de las implicaciones para la salud pública

En esta fase se determinan las características del riesgo. Se relaciona el potencial de exposición humana identificado en el sitio por los pasos previos, con los efectos en la salud de la población que pueden ocurrir según el tipo de sustancias de interés y bajo las condiciones del lugar. Comprende tres partes: calcular la exposición con las consideraciones toxicológicas pertinentes, luego evaluar los datos sobre efectos en salud y, por último, evaluar las preocupaciones de la comunidad.

El cálculo de la exposición, ya sea por medio de las concentraciones ambientales o por el estimado de la dosis, se hace tal como se presentó en la metodología para sustancia específica. Se estima la exposición actual y para diversos escenarios en el futuro según las medidas de remediación presupuestadas o eventuales cambios en el uso del suelo. Las dosis de exposición obtenidas y/o las concentraciones ambientales medidas, se confrontan con las normas ambientales o biológicas establecidas para proteger la salud humana. Esto debe hacerse por un equipo de profesionales y con sumo cuidado, ya que existen variados factores que pueden modificar la interpretación del riesgo.

Ligada a la discusión anterior está la cuidadosa determinación de los efectos en la salud que podrían presentarse con el nivel de exposición encontrado, para lo cual debe recurrirse a la mejor información médica y toxicológica disponible. Es posible que de aquí surja la recomendación de efectuar estudios epidemiológicos para despejar dudas sobre la ocurrencia de efectos en las poblaciones afectadas. Además de la detección de efectos agudos por exposición a altas concentraciones de sustancias en el sitio, se da también prioridad a la evaluación de los siguientes efectos adversos de carácter crónico: cáncer, daño inmunitario, daño neurológico, daño reproductivo, enfermedad hepática, enfermedad renal, enfermedades respiratorias y malformaciones congénitas. Además de o en vez de estos efectos, la autoridad de salud ambiental local puede tener una lista de efectos adversos de interés.

Salud de la población depende de las condiciones del lugar

Relacionadas con lo anterior están las preocupaciones expresadas por la comunidad sobre el sitio contaminado. El equipo evaluador debe elaborar las mejores respuestas para la comunidad de acuerdo con el análisis de todos los elementos encontrados en la evaluación del sitio y de acuerdo con las conclusiones alcanzadas.

La conclusión más importante que la evaluación de salud obtiene al final de este paso, se refiere al grado de peligro que representa el sitio. Se ha establecido cinco categorías de peligro y el equipo tiene que decidir sobre una de ellas, a saber:

A Peligro urgente para la salud pública
B Peligro para la salud pública
C Peligro indeterminado para la salud pública
D Peligro no aparente para la salud pública
E No hay peligro para la salud pública

Estas categorías se han establecido para caracterizar el grado de peligro para la salud, para determinar si se debe tomar acciones para reducir la exposición, si se debe obtener información adicional sobre exposición y si esta información se puede buscar mediante monitoreo ambiental, estudios epidemiológicos, registro de enfermedades o programa de vigilancia epidemiológica ambiental.

Para formarse una idea de la situación real que puede diagnosticarse con este enfoque, la ATSDR, en el proceso consultivo de 393 evaluaciones de salud hechas durante cuatro años, entre 1996 y 1999, en un 24 % de los casos concluyó en las categorías A y B (la gran mayoría en B), por otro lado concluyó en categorías D y E para el 53 % de las evaluaciones. El 33 % restante estuvo en el nivel C, en que no se pudo determinar el peligro para la salud pública (ATSDR, 1997; ATSDR, 1998; ATSDR, 1999).

Las tres principales recomendaciones surgidas en estas evaluaciones de salud en este periodo de cuatro años, fueron mejorar la caracterización del sitio continuando con el monitoreo, reducir o detener la exposición mediante restricciones institucionales y físicas en el acceso al sitio, y acciones específicas de salud pública tales como revisión de las estadísticas de salud, educación sanitaria, monitoreo biomédico, evaluación de indicadores de exposición y apertura de registros de enfermedades específicas en las poblaciones expuestas.

Algunos ejemplos de situaciones reales de sitios abordadas por la ATSDR se presentan en el Anexo 11.

La correlación entre los principales pasos del método y las actividades que caben en ellos, se presenta en el siguiente cuadro:

Pasos o etapas
Participación
de la comunidad
Historia y operación
del sitio
Clima, suelo, hidrología
y geología
Uso del suelo, uso del agua, acceso
Muestreo ambiental
Subgrupos
de población

Efectos en salud
Datos
médicos
y
toxicológicos
Evaluar
datos del sitio
+
+
+
+
+
 
 
 
Respuesta a
inquietud
comunitaria
por la salud
+
 
 
 
 
+
+
 
Determinar
sustancias
de interés
 
 +
 
 
+
 
 
 
Identificar
y evaluar
rutas de
exposición
+
+
+
+
+
 
+
 
Determinar implicaciones
para la salud
pública
+
 
 
 
+
+
+
+