Apéndice B:
Análisis simplificado del suelo
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La observación y la evaluación de las características del suelo son muy importantes cuando este se va a utilizar como medio base para la disposición de los residuos sólidos. Es posible que las características del suelo hagan que el terreno no sea apto para la construcción de un relleno sanitario y haya que acudir a adecuaciones técnicas más costosas.

Los aspectos más importantes para evaluar las características del suelo se discutirán en las siguientes secciones.

B.1 Perforaciones
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Las características de un suelo pueden determinarse a partir de perforaciones hechas manualmente o con algún equipo. Con estas perforaciones será posible determinar los diferentes estratos y tipos de suelos. Se recomienda realizar varias perforaciones para obtener una mejor representatividad del suelo. Estas perforaciones deben ser de una profundidad tal que permita observar los diferentes estratos.

Las perforaciones hay que hacerlas dentro y fuera del área que servirá de soporte al relleno; es decir, donde se excavarán las zanjas o se construirán los terraplenes de basura y tierra y se localizarán las zanjas de almacenamiento y evaporación de los lixiviados. Una vez extraída la muestra, se recomienda llenar con el mismo material nuevamente los pozos y darle una buena compactación al suelo.

B.2 Textura del suelo
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La textura es quizá la propiedad física más importante del suelo porque está ligada al tamaño, a la distribución del tamaño y a la continuidad de los poros.

La textura del suelo se determina en el campo, pasando y aplastando entre los dedos pulgar e índice una muestra húmeda del terreno. La textura del suelo depende de su composición principal y puede ser:

Textura Principal componente
Áspera Arenas
Sedosa Limos y tierras arcillosas ligeras
Pegajosa Arcillas

Después de analizar varias muestras, se adquiere experiencia en la identificación de la textura del suelo sin necesidad de acudir al análisis de laboratorio, lo que permite un ahorro significativo de dinero y tiempo, especialmente en comunidades apartadas. Para hacer el ensayo de textura se debe humedecer una muestra del suelo de forma redonda con un diámetro de entre 1 y 3 centímetros. La humedad debe ser tal que la consistencia sea como de masilla.

Si la muestra se humedece mucho, el material será muy pegajoso y difícil de trabajar. Una vez que la muestra esté húmeda, se debe empezar a aplastar y a pasar entre los dedos de manera que se vaya formando una cinta (figura B.1).

Humedecimiento
de la muestra
 
Moldeo
 
Formación de cinta
Figura B.1
Preparación del suelo para un ensayo de textura

En el cuadro B.1 y en la figura B.2 se describen las apariencias y sensaciones de diferentes texturas de suelo desde un punto de vista muy general.

Cuadro B.1
Propiedad de la textura de suelos minerales

Textura Apariencia y sensación
Suelo seco Suelo húmedo
Arenosa
Suelta granos simples que se sienten ásperos. Cuando se aprieta el suelo entre los dedos, la masa se desintegra.
Cuando se comprime entre los dedos, forma una bola que se rompe cuando se toca. No forma cinta cuando se pasa entre el dedo pulgar e índice.
Franco-arenosa (suelos con predominio de arena) Se rompe fácilmente. Al principio la textura aparece suave, pero a medida que se frota, empieza a dominar una sensación arenosa.
Forma una masa que permite una manipulación cuidadosa sin romperse. No forma cinta cuando se frota entre los dedos pulgar e índice.
Franca
(suelos con características de arena, limo y arcilla)
Los agregados se rompen bajo presión moderada. Los terrones pueden ser firmes. Cuando se pulveriza, el suelo franco presenta al tacto una sensación similar a la del terciopelo, que se torna arenosa a medida que se frota. Cuando el suelo franco se moldea, resiste una manipulación cuidadosa.
Un molde o bola de suelo franco puede ser manipulado suavemente sin que se desintegre. Tiene una ligera tendencia a formar cinta cuando se frota entre el pulgar y el índice. La superficie que se frota es áspera.
Franco-limosa
(suelo con predominio de limo)
Los agregados son muy firmes, pero se pueden romper bajo presión moderada. Los terrones son de firmes a duros. Cuando el suelo es pulverizado, la sensación al tacto se parece a la de la harina.
Un molde de suelo franco-limoso puede ser manipulado sin que se rompa. Tiene una tendencia a formar cinta cuando se frota entre el pulgar y el índice. Al frotar la superficie, tiene una apariencia rizada.
Franco-arcillosa
(suelo con predominio de arcilla)
Agregados muy firmes y duros, muy resistentes a dejarse romper con la mano. Cuando se pulveriza, el suelo presenta una sensación áspera al tacto, debido a los pequeños agregados que persisten.
Un molde de este suelo resiste mucha manipulación sin quebrarse. Cuando se frota entre el pulgar y el índice, forma una cinta cuya superficie se siente algo áspera. El suelo es plástico y pegajoso.
Arcillosa Agregados muy duros, moldes o bolas del material extremadamente duros y muy resistentes a dejarse romper con la mano. Cuando se pulveriza, muestra una textura aparentemente arenosa, debido a que pueden persistir pequeños agregados. Un molde o bola de este material resiste considerablemente la manipulación sin romperse. Forma una cinta flexible cuando se frota entre el índice y el pulgar y retiene su plasticidad cuando se suprime el esfuerzo. La superficie muestra una sensación de satín, muy suave, cuando se frota. Pegajoso cuando está húmedo.

 

Muestra seca   Muestra húmeda
 
Arena
Consistencia suelta
  No forma cinta
 
Limos   Casi no forma cinta
Consistencia de moderadamente dura a dura
 
Arcillas
  Forma cinta
Consistencia de dura a muy dura
Figura B.2
Determinación de la textura de un suelo con la mano
Apariencia de varias texturas

Cuando se haga la perforación y se haya determinado la textura del suelo, se deben marcar las diferentes capas y medir sus espesores. Con esta información se puede hacer un esquema como el del cuadro B.2.

Cuadro B.2
Representación gráfica de la textura, estructura y color del suelo a partir de
observaciones en una perforación del suelo

Profundidad
Textura
Estructura
Color
0,0
Franco-limosa
Granular
Pardo
(café)
Laminar
1,0
Arcillo-limosa
   
De pardo
a pardo
amarillento
2,0
Arcillosa
Blocosa
3,0
Arcillo-arenosa
Laminar
4,0
   
   


B.3 Estructura del suelo
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La estructura del suelo tiene una influencia significativa en el control de la infiltración de los lixiviados en el relleno sanitario. Esta estructura se refiere principalmente a la agregación de partículas de suelo en grupos que son separados por hendijas o superficies débiles. Los poros formados entre los agregados pueden modificar la influencia de la textura en el movimiento de agua en el suelo. En suelos con muchos poros es más rápido el movimiento del agua que en suelos sin estructura, compactos o masivos. Estos últimos tienen bajas tasas de percolación. La estructura del suelo se sintetiza en el cuadro B.3.

Cuadro B.3
Grados de la estructura del suelo

Grado
Características

Sin estructura (no plástico si es
arena, plástico si es masivo)

No se observa agregación.
Débil Pobremente formado y difícil de ver.
Cuando es manipulado, no retiene su forma.
Moderado Los agregados son bien definidos.
Moderadamente durable cuando se manipula.
Fuerte Agregados bien definidos.
Muy durable cuando se manipula.


B.4 Color del suelo
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Aunque el color no es una propiedad importante en sí misma, es una indicación de otras propiedades más importantes. Por ejemplo, matices amarillentos y rojos indican que un suelo ha sufrido una severa meteorización, ya que esos colores se deben a los óxidos de hierro que se han formado. Un color oscuro, entre negro y pardo (café) oscuro, a menudo es una indicación de presencia de materia orgánica. Si durante una excavación se encuentra un cambio de color, esta con frecuencia es una indicación de que se ha descubierto un estrato diferente del suelo con propiedades distintas. Usualmente, el color es la propiedad del suelo que más fácilmente emplea para su identificación quien no tiene experiencia en mecánica de suelos. Sin embargo, resulta un método práctico para distinguirlos. Los colores del suelo se describen visualmente con la ayuda de las cartas de colores.

B.5 Conductividad hidráulica
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La conductividad hidráulica es el principal parámetro para determinar qué tan bien puede un suelo absorber y percolar el lixiviado. Esta capacidad se mide a partir de un ensayo de percolación que se describe en el apéndice A. Aunque los ensayos de percolación han sido muy criticados por su variabilidad y falta de precisión, en la práctica son la única manera sencilla y económica de calcular la conductividad hidráulica.

De una manera muy general, se presentan en el cuadro B.4 algunas cifras y rangos sobre la permeabilidad y la percolación de los suelos

Cuadro B.4
Características hidráulicas del suelo

Textura del suelo Permeabilidad
cm/hora
Percolación
min/2,5 cm
Observación
Arena
> 15
< 10a
Muy permeables, inadecuados
para construir un
relleno sanitario
Franco-arenosa
Franco-limosa-porosa
Franco-arcillosa-limosa
0,5 a 15
10 a 45
Inadecuados para disponer
los residuos sólidos
Arcillosa-compacta
Franco-limosa
Franco-arcillosa-limosa
< 0,5
> 60
Impermeables, buenos para
disponer los residuos sólidos
a Terrenos muy permeables o permeables no son adecuados para la disposición de residuos sólidos.


2 Tomado y adaptado de Empresas Públicas de Medellín. “Sistemas elementales para el manejo de aguas residuales, sector rural y semirural”. Revista, vol. 10, n.o 2, abril–junio de 1988.
 
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