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Comprender que el
diseño de casos y controles representa una estrategia muestral
del diseño de cohorte
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Reconocer las ventajas
y limitaciones de las diferentes fuentes de obtención de casos
y controles
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Identificar sesgos
más comunes de este diseño y como éstos pueden
afectar la validez de los resultados
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Calcular e interpretar
las medidas de riesgo relacionadas con este diseño y su intervalo
de confianza
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Reconocer ventajas
y limitaciones de este diseño
Población base,
caso incidente, caso prevalente, odds ratio.
El estudio de caso y control,
al igual que el estudio transversal y de cohorte, corresponde a un diseño
de tipo observacional analítico de base individual. En este diseño
la estrategia para determinar si existe asociación entre un evento
(enfermedad o muerte) y la exposición a un determinado factor consiste
en seleccionar a los individuos que padecen la enfermedad (casos), y a
individuos libres del evento (controles). Posteriormente se comparan ambos
grupos en relación a la exposición al factor en estudio,
la cual se mide forma retrospectiva. Si la prevalencia de exposición
entre casos y controles es diferente, entonces puede inferirse que la
exposición puede estar asociada a una aparición aumentada
o disminuida del resultado de interés. Por ejemplo, para estudiar
la relación entre enfermedad renal y la exposición a metales
y solventes, se selecciona un grupo que presente la enfermedad renal y
otro grupo compuesto por personas que no padezcan la enfermedad y se investiga
la exposición a metales y solventes que ambos grupos tuvieron en
el pasado. Si existe asociación, entonces la proporción
de expuestos al factor, será mayor en el grupo que presenta la
enfermedad.
El diseño de casos
y controles es muy utilizado en enfermedades de baja prevalencia o con
períodos de latencia largos, donde los enfermos ya están
disponibles y no es necesario esperar un prolongado período de
tiempo desde el inicio del estudio para obtener los casos.
Si bien el diseño
de cohorte es el único diseño observacional que parte de
la exposición en busca del efecto, su realización frecuentemente
está limitada por la carencia de tiempo o recursos financieros
necesarios para estudiar los grandes grupos poblacionales que se requieren
para el estudio de enfermedades poco frecuentes; por esta razón,
los estudios de casos y controles constituyen una alternativa costo-efectiva
para identificar factores de riesgo y generar hipótesis para estudios
posteriores. El diseño de casos y controles representa una estrategia
muestral, siendo la identificación de la población base
uno de los aspectos cruciales de este diseño. A nivel ocupacional,
la población base se puede obtener a partir de sistemas de registro
de empresas, usuarios de hospitales o clínicas que atienden exclusivamente
a población trabajadora, etcétera. Una vez identificada
la población base -definida como aquella de donde se originan los
casos– se utilizará la misma población para la selección
de los controles. Estos últimos deberán representar de manera
adecuada a los miembros de la población base que no desarrollaron
el evento en estudio, pero que de haberlo desarrollado se podrían
haber seleccionado como caso.
Conceptualmente, el diseño
de caso y control se basa en la identificación de los casos incidentes
en una determinada población durante un período de observación
definido, tal y como se lleva a cabo en los estudios de cohorte. La diferencia
con la cohorte radica en que en el diseño de caso y control se
identifica la cohorte (población base), se identifica a los casos
y se obtiene una muestra representativa de los individuos de esa cohorte
(población base) que no desarrollaron el evento en estudio; esto
último tiene el propósito de estimar la proporción
de individuos expuestos y no expuestos en la cohorte o población
base, evitando de esta manera la necesidad de determinar la presencia
de la exposición en todos los miembros de la población o
cohorte en estudio. De esta manera se reduce el costo de seguimiento de
una cohorte completa a través de un período prolongado de
tiempo y por otro lado disminuye el tiempo necesario para realizar el
estudio.
La principal diferencia
entre el diseño de cohorte y de casos y controles se encuentra
en la selección de los sujetos de estudio. Mientras que en el diseño
de cohorte se parte de un grupo de individuos inicialmente libres del
evento en estudio, el cual se sigue en el tiempo con el fin de registrar
la ocurrencia del evento, en el diseño de casos y controles se
selecciona a los sujetos en función de la presencia o ausencia
de la enfermedad o evento en estudio, es decir se parte del efecto en
busca de la posible causa, motivo por el cual este diseño es susceptible
a diferentes errores o sesgos en su interpretación.
Otra limitación
es que, en general, no se puede estimar de manera directa las medidas
de incidencia o prevalencia que tradicionalmente se obtienen en los estudios
de cohorte o transversales.
Para la definición
de caso es esencial tener criterios precisos con el fin de conseguir un
grupo lo más homogéneo posible desde el punto de vista diagnóstico.
Para ello se recomienda utilizar documentación objetiva que asegure
que los casos realmente padecen la enfermedad, por ejemplo en el caso
de cáncer se recomienda solicitar un diagnóstico confirmado
por histopatología. De modo contrario, si el investigador incluye
como casos a personas no confirmadas, se corre el riesgo de diluir el
grupo de casos con algunos no casos, disminuyendo la posibilidad de encontrar
una diferencia real en la prevalencia a la exposición entre casos
y controles. Lo contrario puede ocurrir cuando se incorpora sólo
formas graves del proceso en estudio lo que impide que los casos que no
hayan evolucionado a formas graves puedan ser estudiados (baja sensibilidad,
alta especificidad). En ambos casos se producirá un sesgo en la
estimación del riesgo. Al asegurar que los casos sean un grupo
relativamente homogéneo, se aumenta la posibilidad de detectar
relaciones etiológicas importantes.
Selección
de casos
Existen diferentes alternativas
para la selección de casos, éstos pueden ser casos prevalentes
o incidentes. Lo ideal es incluir a los casos incidentes,
es decir todos los casos nuevos que aparecen en una población base
dentro de un período de tiempo establecido. Los casos prevalentes
corresponden a todos los casos existentes (nuevos y anteriores) en una
población en un período de tiempo breve.
El uso de casos incidentes
presenta varias ventajas en comparación con el uso de casos prevalentes:
a) disminución del sesgo de memoria porque el sujeto puede recordar
mejor la experiencia pasada por ser más reciente; b) la supervivencia
del enfermo no está condicionada por los factores de riesgo como
pudiera ocurrir en los casos prevalentes; y c) es menos probable que los
casos incidentes hayan modificado la exposición al factor de riesgo
como resultado de la enfermedad.
El principal inconveniente
de utilizar una serie de casos prevalentes es que los pacientes con duración
prolongada de la enfermedad tienden a estar sobre representados ya que
todos aquellos con una corta duración desaparecen del conjunto
de casos prevalentes por recuperación o muerte. Por otro lado la
supervivencia de los casos prevalentes puede estar ligada a un determinado
factor y si este factor está presente con mayor frecuencia en los
casos que en los controles, se le puede atribuir erróneamente el
papel causal en la etiología de la enfermedad.
Finalmente la utilización
conjunta de casos incidentes y prevalentes resta homogeneidad a la definición
de caso, dado que es bastante probable que los criterios diagnósticos
cambien con el tiempo.
Los casos prevalentes pueden
ser incluidos cuando no se dispone de casos nuevos porque la enfermedad
es muy rara y tiene baja letalidad, y cuando la exposición no modifica
el curso clínico (sobrevida) de la enfermedad, como es el caso
de enfermedades de predisposición genética.
Fuente de casos
Los casos de un estudio
de casos y controles provienen principalmente de dos fuentes: hospitales,
en cuyo caso se incluyen todos los casos que hayan sido tratados en un
determinado centro hospitalario durante un período determinado
de tiempo (base secundaria del estudio), y los casos basados en la
población, que corresponde a todos los casos que provienen
de una población claramente definida, como un país o una
ciudad, durante un período determinado de tiempo (base primaria
del estudio).
La obtención de
casos a partir de una base primaria ofrece mayores dificultades ya que
se requiere disponer de una serie de mecanismos que garanticen una cobertura
adecuada de toda la población base (por ejemplo, registros de cáncer).
La obtención de casos a partir de una fuente secundaria es más
utilizada debido a su mayor facilidad logística y a su menor costo.
| 3.3.
Selección de los controles |
|
El grupo control debe ser
una muestra representativa de la población base de la que surgieron
los casos. Por el contrario la población base del estudio no necesita
ser representativa de ninguna otra población. Los controles en
un estudio de caso y control se utilizan fundamentalmente para estimar
la proporción de individuos expuestos y no expuestos en la población
base que da origen a los casos. Por esta razón, los procedimientos
para la selección de los controles quedarán definidos en
la medida que se expliciten claramente los criterios de selección
de los casos, así como de la población de donde se originan
éstos. Generalmente, el grupo control más apropiado corresponde
a la subpoblación de individuos que está en riesgo de desarrollar
el evento en estudio y de los cuales se puede asegurar, con relativa certeza,
que en el caso teórico de que desarrollaran el evento o enfermedad
en estudio quedarían incluidos en el grupo de casos. Cuando los
casos se obtienen de una población claramente definida en tiempo,
espacio y lugar, y éstos constituyen una muestra representativa
de los eventos en estudio, la selección de controles se puede realizar
mediante un muestreo aleatorio simple de la población base.
Otra condición en
la selección de los controles es que éstos deben ser seleccionados
independientemente de su condición de expuestos o no expuestos
para garantizar que representen adecuadamente a la población base.
Esto se logra siempre y cuando la condición de exposición
no determine la posibilidad de que un individuo sea o no incluido en el
estudio como control. Si un control tiene mayor posibilidad de ser seleccionado
por estar expuesto, la estimación del riesgo estará sesgada
hacia el valor nulo.
La probabilidad de selección
para los controles debe ser proporcional al tiempo que el sujeto permaneció
elegible para desarrollar el evento o enfermedad en estudio. Una manera
de operacionalizar este concepto es seleccionando un control del grupo
de individuos elegibles cada vez que se selecciona un caso; esto se conoce
como selección por grupo en riesgo. En teoría, utilizando
este esquema de selección se asegura que los controles están
en riesgo de desarrollar el evento en el momento en que son seleccionados.
Al seleccionar al grupo
control se espera que éstos sean similares al grupo de casos en
lo que se refiere a otras variables que pudieran ser factores de riesgo
para el desarrollo del evento y al mismo tiempo estar asociados con la
exposición. Para controlar estas variables conocidas como confusoras
se puede utilizar un esquema de selección que implica que los controles
además de cumplir el criterio de estar en riesgo deberán
cumplir el criterio de ser del mismo género y grupo de edad.
Otro aspecto importante
es que la medición de variables debe ser comparable entre los casos
y los controles. Todos los procedimientos para medir la exposición
o los factores de confusión potenciales deben ser aplicados, reportados
y registrados de la misma manera en casos y controles.
Fuentes para la
selección de los controles
En un estudio caso-control
basado en la población, los controles deben elegirse aleatoriamente
entre los miembros sin la enfermedad de la misma población base
(control poblacional). Por ejemplo si se eligen casos nuevos
de cáncer pulmonar diagnosticados en la zona de cobertura de un
registro regional de cáncer, los controles para estos casos se
tomarían correctamente de la población de la misma zona
en los mismos grupos de sexo y edad.
También se puede
utilizar controles hospitalarios, es decir sujetos que acuden
al mismo hospital donde se realizó la selección de los casos,
pero por un padecimiento diferente. La principal limitación de
este grupo control es que los investigadores raramente pueden estar seguros
de que la exposición no está relacionada con la enfermedad
o el motivo de hospitalización. Por ello se necesita utilizar una
variedad de diagnósticos posibles cuando se decide utilizar este
tipo de controles, esto con el fin de eliminar sesgos de selección
ocasionados al atenuar los efectos de incluir un grupo diagnóstico
específico que puede estar relacionado con la exposición
en estudio. Es decir, es probable que al padecer algún tipo de
enfermedad difieran de los individuos sanos en una serie de factores que
tienen relación con el proceso de enfermar, como pueden ser mayor
prevalencia en el consumo de tabaco, alcohol o deficientes hábitos
dietéticos, y estos factores pueden estar relacionados directa
o indirectamente con la exposición en estudio. Una forma de limitar
este problema es restringir los controles a aquellas enfermedades que
no guardan relación con la exposición de interés.
El uso de controles hospitalarios
tiene la ventaja de que existen muchos factores de selección que
llevan a las personas a los hospitales (nivel socioeconómico, zona
de residencia, etc.) y eligiendo controles del mismo conjunto de pacientes
del que proceden los casos, se reduce el potencial efecto de estos factores.
Como estos pacientes también han experimentado un diagnóstico
de enfermedad y una hospitalización, se asemejan a los casos en
lo que respecta a su disposición a proporcionar información
completa y exacta.
Algunos estudios utilizan
múltiples controles de una misma base poblacional (dos o más
controles por cada caso) para incrementar el poder de estudio. Se acepta
que se gana incremento en el poder solamente hasta un índice de
un caso por cada cuatro controles. También se puede utilizar múltiples
controles de diferentes tipos.
Apareamiento
El apareamiento es el proceso
mediante el cual se selecciona a los controles considerando que éstos
tengan características similares a los casos con respecto a una
o más posibles variables confundentes tales como sexo, edad y condición
socioeconómica. Este procedimiento de reclutamiento de los controles
tiene como ventajas aumentar la eficiencia estadística, y disminuir
el sesgo asociado a factores de confusión conocidos.
Dentro de las desventajas
de parear en un estudio de casos y controles se encuentra la de no poder
analizar el posible efecto de riesgo de una variable de pareamiento, porque,
por definición, son iguales para casos y controles. Asimismo, otra
posible desventaja es la de sobrepareamiento, que consiste en reducción
de la eficiencia del estudio, y se genera porque se parea por una variable
que es una condición intermedia en el camino causal entre exposición
y enfermedad.
El problema potencial más
grave en los estudios caso-control es que los métodos utilizados
para seleccionar a los casos y los controles pueden producir grupos que
no sean comparables, introduciendo sesgos que disminuirán la validez
de los resultados obtenidos.
Este diseño es particularmente
vulnerable a los sesgos de selección, por lo que se recomienda
trabajar con casos incidentes y evitar que la exposición o variables
asociadas a ésta condicionen la participación en el estudio,
ya sea como caso o como control, de lo contrario se puede obtener una
sobre o subestimación de la asociación real entre la exposición
y la enfermedad. La baja tasa de participación también puede
introducir un sesgo si los participantes más expuestos hubieran
sido más o menos propensos a participar en el estudio.
Como fue mencionado con
anterioridad, el uso de controles prevalentes también constituye
un sesgo de selección ya que estos sujetos representan a los pacientes
que sobrevivieron hasta el momento en que se inicia la investigación
y, en general, en este grupo hay alta proporción de sujetos que
cursaron con la forma más benigna de la enfermedad. En este caso
si la exposición estuviese asociada con la enfermedad y también
con la sobrevida, el uso de casos prevalentes podría conducir a
conclusiones erróneas sobre la relación entre exposición
y enfermedad.
Otro sesgo frecuente en
los diseños de caso-control es el sesgo de medición
debido a que normalmente es difícil obtener mediciones exactas
de exposiciones en el pasado y el grado de exactitud de estas mediciones
puede ser diferente para casos y controles. Es importante minimizar estas
diferencias. Una forma de determinar la presencia de diferencia en la
memoria de casos y controles es la utilización de fuentes de información
independientes como el uso de registros para comparar las historias de
exposición obtenidas de los casos y controles.
Otro tipo de sesgo conocido
como sesgo del entrevistador se puede producir cuando los entrevistadores
conocen la condición de caso y control, lo que puede conducir a
que la entrevista se realice de manera diferencial entre los grupos, induciendo
respuestas positivas sobre la exposición preferencialmente en el
grupo de casos.
| 3.5.
Análisis e interpretación |
|
La medida de asociación
que se utiliza en los estudios de caso y control para evaluar la fuerza
de asociación entre el factor en estudio y el evento se conoce
como odds ratio (OR). Esta medida indica la frecuencia relativa de la
exposición entre los casos y los controles, es decir, casos expuestos
sobre los no expuestos (odds de exposición en los casos, a/n1/c/n1=a/c)
dividido por los controles expuestos entre los no expuestos (odds de exposición
en los controles, b/n0/d/n0=b/d).
|
|
Casos |
Controles |
Total |
| Expuestos |
a |
b |
m1 |
| No expuestos |
c |
d |
m0 |
| Total |
n1 |
n0 |
N |
El cociente entre el odds
de exposición de los casos y el odds de exposición de los
controles corresponde al odds ratio de exposición.
A diferencia de los estudios
de cohorte, en los estudios de casos y controles no se puede estimar directamente
la incidencia de la enfermedad en los expuestos y no expuestos, ya que
los individuos son seleccionados con base en la presencia o ausencia del
evento de estudio y no por el estatus de exposición (a excepción
de algunas variantes del estudio de caso-control que son los estudios
anidados y de caso-cohorte). Sin embargo, cuando la frecuencia de la enfermedad
es baja, el odds ratio puede ser un estimador no sesgado de la razón
de tasas de incidencia o del riesgo relativo.
El odds ratio obtenido
en un estudio caso-control indica cuantas veces es mayor (o menor si la
exposición actúa como un factor protector) la probabilidad
de que los casos hayan estados expuestos al factor en estudio en comparación
con los controles. Su valor oscila entre 0 e infinito, un OR=1 significa
que la exposición estudiada no se asocia con la enfermedad; si
el OR es menor de uno, la exposición disminuye la posibilidad de
desarrollar el evento; y si el OR es mayor de uno, significa que la exposición
aumenta la posibilidad de desarrollar el evento.
Una vez calculado el odds
ratio que es una estimación puntual de la magnitud de asociación
entre un determinado factor y una enfermedad, es necesario calcular una
medida de la variabilidad de esta estimación, es decir, un intervalo
de confianza. Cuando más amplio es el intervalo de confianza menor
es la precisión de la estimación.
La interpretación
habitual indica que el intervalo de confianza calculado a partir de un
determinado estudio tiene una probabilidad del 95% de contener el verdadero
valor de la asociación (el valor obtenido si se hubiera estudiado
a toda la población). Un intervalo de confianza que incluye el
valor 1 indica que la asociación no es significativa y que el verdadero
valor del OR en el universo podría estar sobre o bajo el valor
de no asociación (1).
Ventajas
-
Debido al menor tamaño de muestra requerido respecto el diseño
de cohorte, éste diseño es más económico
en término de recursos y tiempo.
-
Casos y controles es el diseño más adecuado para enfermedades
con largo período de inducción. La elección de
un diseño prospectivo no resultaría eficiente ya que
para detectar los casos se tendría que seguir durante un largo
período a la población completa.
-
Con este diseño se puede evaluar simultáneamente la
exposición a múltiples factores etiológicos a
diferencia del diseño de cohorte en que generalmente se evalúa
la exposición a un sólo factor.
Desventajas
-
Este diseño es más susceptible a sesgos que otros diseños,
por ejemplo al sesgo de información. Sin embargo esta posibilidad
disminuye si el estudio considera el uso de datos recolectados con
anterioridad a la ocurrencia de la enfermedad como sería el
caso de registros de exposición ocupacional.
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El riesgo o la incidencia de la enfermedad no se puede medir directamente.
| 4.
Referencias bibliográficas |
|
- Lazcano Ponce E y col.
Estudios epidemiológicos de casos y controles. Fundamento teórico,
variantes y aplicaciones. Salud Pub Mex. 2001. 43 (2): 135-150.
- Piédrola Gil.
Medicina Preventiva y Salud Pública. 10ª Edición.
Editorial Masson. 2002.
- Rothman KJ, Greenland
S. Modern Epidemiology. 2a. edition. Lippincott-Raven. 1998.
- Checkoway H, Pearce
N, Kriebel D. Research Methods in Occupational Epidemiology. Second
Edition. Oxford University Press. 2004.
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