MÓDULO 4: HERRAMIENTAS PARA LA INCIDENCIA POLÍTICA


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A. Objetivo de aprendizaje:
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Participantes adquieren destrezas y habilidades básicas para la conceptualización, diseño y ejecución de estrategias de incidencia, para la práctica del desarrollo enfocada en proyectos de salud ambiental (agua y saneamiento), desde una perspectiva intercultural.

B. Contenido
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1. Palabras clave (según orden de aparición)
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  • Incidencia
  • Entorno
  • Coaliciones
  • Comunicación
  • Participación
  • Objetivo
  • Influencia
2. Algunos conceptos prácticos
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En muchos lugares se viene dando un mayor interés y expectativa, por parte de los ciudadanos, por participar y poder influir de algún modo en las decisiones políticas que los afectan. Así también, se abren espacios para que dicha participación se haga posible, tanto a nivel local, regional y hasta nacional. El trabajo de incidencia, tiene que ver justamente, con la capacidad para influir en políticas, tanto en términos de creación, adecuación, implementación como en la supervisión de las mismas. Hacer incidencia implica activa participación y voluntad de los actores pues, ésta es una acción deliberada, pensada y cuidadosamente planificada.

El trabajo de incidencia implica poner en marcha varios componentes: diseño de objetivos claros, participación, análisis del entorno, evaluación de las relaciones de poder, construcción de coaliciones o alianzas, puesta en marcha de estrategias de comunicación y persuasión.

Así, llevar a cabo una estrategia de incidencia pasa por: analizar el entorno, entendido éste por el contexto en el que se enmarcarán las acciones a desarrollar; construir coaliciones o alianzas estratégicas entre los actores que se involucrarán en el proceso, de manera directa como indirecta; trabajar el tema de comunicación, como medio orientado a promover y facilitar cambios actitudinales respecto al asunto de incidencia, así como diseminar información sobre el proceso y crear corriente de opinión favorables al proceso de incidencia en marcha.

NO es incidencia: desarrollar programas de extensión y promoción, poner en marcha acciones de educación, denuncia, información a las autoridades, acciones de captación de fondos.

Ver: Guías y herramientas para la incidencia política. CARE. Atlanta, 2001.

Recapitulando, desarrollar acciones de incidencia implica poner en marcha procesos deliberados, voluntariamente dirigidos que buscan, sea crear nuevas políticas ahí donde no éstas no existen y son necesarias, hacer cumplir aquellas que existiendo no son aplicadas, readecuar aquellas que existiendo afectan el libre desenvolvimiento de procesos que se asumen necesarios o importantes para el interés público. En tal sentido las acciones de incidencia buscan influir sobre los tomadores de decisiones y abrir espacios de negociación de poder.

Cabe considerar que poner en marcha estrategias de incidencia implica atender el contexto en el que ésta operaría. Difícilmente éstas podrían prosperar en ambientes políticos autoritarios. En los regímenes democráticos la posibilidad de lograr la efectividad es mayor, en la medida que dichas estrategias sean diseñadas con precisión y atendiendo a una buena lectura del entorno. Así, un buen plan de incidencia debe tomar en cuenta la manera cómo se estructura el poder ahí donde ésta pretende influir, tanto en el nivel local, regional o nacional. Ello implica conocer claramente cómo es que se toman las decisiones políticas en dichos niveles de gestión.

Finalmente, otro concepto clave a considerar es el opinión pública, difícilmente se podría avanzar en influir en los tomadores de decisiones si es que no existe un clima aparente, que solamente es posible si es que se ha generado opinión pública favorable al objetivo de la incidencia; es decir, que la sociedad en su conjunto, o un conjunto importante de grupos de interés muestran su apoyo a los cambios o proposiciones planteadas a partir de la estrategia de incidencia.

3. El plan de incidencia
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Cómo lo planteamos anteriormente, un plan de incidencia implica poner en marcha un proceso deliberadamente diseñado y orientado hacia el cumplimiento de objetivos. Ello implica tener claro cuáles son los pasos fundamentales a dar:

  • Identificación y análisis del problema
  • Definición de la propuesta de acción
  • Análisis de los campos de poder
  • Plan de acción
  • Seguimiento y evaluación

Un plan de incidencia requiere contar con una guía de acción estratégica cuidadosamente elaborada. Es importante no dejar espacio a la improvisación. Cuanto más detallado y consistente sea el plan, se minimizan los riesgos de fracaso en la consecución del objetivo de la incidencia. La flexibilidad se puede dar en la ejecución del plan, más no en su diseño.

Contar con un plan de incidencia nos permite:

  • Orientar estratégicamente la acción
  • Concentrar las energías sobre los objetivos
  • Orientar y articular a la organización o equipo a cargo de la estrategia
  • Racionalizar y aprovechar al máximo los recursos movilizados
  • Contar con el detalle necesario sobre los recursos con que se cuentan, sobre qué o quiése se actúa y cómo es que debe actuarse

Si un plan claro, la estrategia de incidencia no cuenta con la base necesaria para asegurar su éxito.

3.1 Identificando el problema

Sin una clara identificación del problema, los objetivos de la incidencia serán gaseosos y ningún cambio podrá llevarse a cabo. El problema debe estar claramente delimitado y formulado con la mayor especificidad posible. Para su formulación nos pueden ayudar los siguientes criterios:

  • Sobre el problema identificado ¿existen políticas públicas?
  • Sobre el problema identificado ¿existen políticas públicas que le son perjudiciales?
  • Sobre el problema identificado ¿existen políticas públicas que no se cumplen?

Considerando el campo de la salud ambiental, más específicamente sobre el tema de agua y saneamiento en poblaciones indígenas, pueden aplicarse las preguntas arriba planteadas y a partir de sus respuestas determinar qué tanto existe un problema que amerita ser abordado por el lado de poner en marcha una estrategia de incidencia.

Por ejemplo, considerando el nivel local. Si es que un Municipio de un centro poblado tiene el mandato de poner en marcha un plan de saneamiento a través de una priorización participativa. Podemos identificar que el problema no es de la ausencia de un mandato o política establecida, sino de su puesta en marcha, sobre ésta acción deberá girar nuestra acción de incidencia sobre las autoridades y funcionarios que directa e indirectamente tienen que ver con este asunto. Cabe considerar que no basta con dar cuenta del problema y su formulación detallada, sino también determinar qué tan viable y realista superarlo a través de una acción de incidencia. Algunos de los criterios que nos pueden ayudar a determinar dicha viabilidad son:

  • El tema es relevante para la vida de la comunidad
  • Es un asunto que tiene que ver con políticas públicas
  • El tema logra aglutinar voluntades e interés alrededor de él
  • El tema moviliza a la comunidad o sociedad
  • Son fácilmente identificables los agentes sobre los cuales se deberá incidir

El análisis del problema tiene que ver con identificar el asunto en cuestión (¿qué?), los agentes o actores que se ven afectados por él (¿quiénes?, ¿dónde?), las causas que lo originan (¿por qué?). Un análisis detallado nos va a permitir formular el problema con mayor precisión.

3.2 Definición de la propuesta de acción

La propuesta establece cuál es el propósito de la incidencia en términos de la solución que se busca alcanzar. Es una suerte de guía para la acción, que debiera establecer con claridad:

  • El problema identificado (la situación que se busca cambiar)
  • La identificación de la audiencia clave (¿quiénes tienen la capacidad para influir para que se de el cambio deseado?)
  • Los objetivos de la incidencia (¿cuál es la situación de cambio a la que se aspira?)
  • Los argumentos que dan base a la acción (¿por qué es que es preciso incidir?)

Veamos un ejemplo:

El problema Ausencia de políticas que fomenten un programa sostenido de ampliación de los servicios de agua y saneamiento en poblaciones rurales de la zona sur.
Audiencia clave Ministro, vice ministro, congresistas
Objetivo de la incidencia Contar con una política explícita que ponga en marcha un programa sostenido de ampliación de los servicios de agua y saneamiento en la zona sur.
Argumentos
  • La zona sur es muy pobre y las condiciones de vida son muy precarias.
  • Desde hace década se tienen planes para poner en marcha programas de instalación de servicios de agua y saneamiento
  • Un programa de esta naturaleza beneficiaría a varios miles de familias pobres

3.3 Análisis del campo de poder

Poner en marcha una estrategia de incidencia implica moverse en un campo en el que juegan una serie de agentes que detentan diferentes niveles de poder. La identificación de estos agentes nos ayudará a determinar quiénes jugarán qué roles. Aquí es donde emerge la noción del “el blanco”, en términos de definir quién será el sujeto sobre el cual recaerá la acción de incidencia.

De otro lado, está la organización que ejecuta la acción de incidencia, así como otros actores como los opositores, eventuales aliados y los indecisos. Veamos algún detalle al respecto:

Actores

Criterios
El blanco

Es el agente cuyas decisiones determinan el curso de la acción que es motivo de la incidencia:

-Quién o quiénes son
-Qué procedimientos suelen seguir
-Qué espacios usan para su toma de decisiones
-Cuál es su postura frente la incidencia
-Cuenta con información sobre la materia de incidencia

Aliados -Quiénes son
-Qué piensan sobre la materia de incidencia
-Cuál es su posición al respecto
-Cuáles son sus intereses
-Están organizados, cómo
-Qué beneficios obtendrían del éxito de la incidencia
Opositores -Quiénes son, desde dónde operan
-Están organizados
-Cuáles son sus posiciones, respecto a la materia de incidencia
-Cuáles son sus intereses
-Qué agenda sostienen
-Sobé qué agentes tienen influencia
-Qué amenaza representa a la estrategia de incidencia
-Hay algunos puntos en común con ellos
Indecisos Qué otros grupos pueden tener interés en la materia de incidencia
Por qué no han tomado una posición al respecto
Qué información manejan sobre la incidencia
Están organizados

Identificados los diferentes agentes y sus posiciones respecto al plan de incidencia, es preciso saber con detalle, las características y funcionamiento de los espacios de decisión, generalmente es el ámbito donde opera el “blanco” del plan de incidencia. Para ello es clave contar con información sobre:

  • Quién o quiénes toman las decisiones
  • Cómo las toma, a través de qué procedimientos
  • Cómo funciona el circuito a través del cual se procesan las decisiones

Teniendo información sobre el espacio de la toma de decisiones, cabe ahora tener claridad sobre cómo es que se configura el campo de poder en el que nos movemos. Lo ideal es poder expresarlo de manera gráfica, indicando a qué tipo de actore representan, cuáles son sus posiciones, sus intereses, sus argumentos, sus fortalezas y sus debilidades

3.4 Plan de acción o poniendo en marcha la estrategia

En este punto llegamos al momento en el que debemos contar con un diseño específico en el que se da cuenta con claridad de la articulación de acciones programadas en función del objetivo de la estrategia de incidencia. Es clave especificar:

  • Cuál será el equipo de trabajo responsable de ejecutar el plan de incidencia (roles)
  • Cuál será la estrategia de comunicación a ponerse en marcha
  • Qué estrategias de influencia se pondrán en marcha (cabildeo, presión, etc)
  • Programación de actividades

Un primer punto es esta etapa radica en establecer cuál será y cómo estará conformado el equipo responsable de ejecutar el plan de incidencia. En dicho equipo habrá un responsable central o ejecutante, un especialista en comunicación/información, un especialista en prevención y resolución de conflictos, un capacitador o encargado de velar porque todas las capacidades del grupo de incidencia estén suficientemente cubiertas. Estos roles deben estar claramente establecidos y en todo el proceso de incidencia cada quien es responsable porque todo funcione de acuerdo el plan y con la mira puesta en la obtención del objetivo.

Como lo comentamos al inicio, una efectiva incidencia pasa por generar una opinión pública favorable al objetivo de la misma. Ello implica contar con una estrategia de comunicaciones precisa sobre que considere:

  • Cuáles son los mensajes que queremos difundir respecto a la incidencia
  • A quiénes debería llegar
  • Cómo debería llegar, cuáles serían los canales más apropiados
  • Qué cambios de percepciones y conductas buscamos provocar
  • Cómo evaluaremos qué tan efectivo están resultando nuestros mensajes

El miembro del equipo responsable de este trabajo deberá diseñar y poner a consideración del grupo su estrategia de comunicaciones, que será siempre verificada en función de qué tanto aporta al cumplimiento del objetivo de la incidencia.

Otro campo de acción en todo proceso de incidencia tiene que ver con los medios de influencia, que tienen que ver con las técnicas que se pondrán en marcha para lograr influenciar directa o indirectamente sobre el “blanco”. Las técnicas pasan por las más personalizadas (cabildeo, abogacía, lobby), hasta la de presión masiva (marchas, protestas públicas). Cada una de ellas deberá activarse según las circunstancias lo dicten. Para ello, el equipo debe evaluar, a lo largo de todo el proceso, cómo se van situando los actores, desde el “blanco” de la incidencia, hasta los aliados, indecisos y opositores.

Cada paso dado en la ejecución del proceso de incidencia debe estar debidamente programado. Como lo anotamos con anterioridad, en esta tarea no cabe espacio para la improvisación, ello no quita que seamos flexibles durante la acción misma. Para la programación de acciones cabe proceder con matrices que se usan para planes operativos, en donde se detalla claramente: el objetivo a cumplir, la actividad a ejecutarse, el responsable, los recursos necesarios, los plazos.

3.5 El seguimiento y evaluación del proceso

Todo proceso ajustado al logro de objetivos debe ser medido y evaluado, tanto para verificar el cumplimiento de los mismos, como para el aprendizaje interno y externo. Ello implica que para que tal verificación sea adecuada, debemos contar con indicadores que nos den cuenta claramente sobre qué tanto estamos avanzando, qué tanto no o si hemos logrado los objetivos de la etapa o del proceso en su conjunto.

El seguimiento y la evaluación del proceso y los resultados se dará en función de los objetivos intermedios y finales.

Objetivo intermedio
Funcionarios municipales sensibilizados a favor de la necesidad de poner en marcha el Programa de ampliación del servicio de saneamiento rural.
Indicadores
-No. de funcionarios informados sobre la importancia y alcance del programa.
-No. de funcionarios a favor de promover el Programa en la asamblea municipal
Objetivo final
Programa de ampliación de la red de saneamiento rural aprobado por el municipio de la localidad.
Indicador
-Ordenanza o decreto municipal aprobado y suscrito para su aplicación.

4. La incidencia como factor de democratización
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A través de las acciones de incidencia, como lo planteábamos al inicio, se negocia poder. La incidencia es un medio a través del cual la ciudadanía organizada gana espacios en la defensa de sus derechos y se involucra directamente en los procesos políticos negociando sus intereses como grupo social.

Generalmente confundimos el plan de incidencia con uno solo o algunos de sus componente: hacer una campaña de difusión, una protesta masiva, una acción de cabildeo con funcionarios de alto nivel. Lo que debe quedar en claro es que hacer incidencia implica diseñar y poner en marcha toda una estrategia cuidadosamente preparada y con arreglos a objetivos muy precisos.

Hacer incidencia es poner en marcha acciones deliberadas que buscan generar cambios. Tiene una intencionalidad muy clara y detrás de esta hay población organizada que ha identificado con precisión un escenario inicial y otro final. Cada contexto determinar cuáles son las acciones más adecuadas a seguir. Hacer incidencia en Nicaragua, será diferente de hacerla en Panamá o en Ecuador, cada contexto determinará la forma que deberá adquirir la estrategia a poner en marcha.

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