Cuando la evaluación de riesgos concluye que el riesgo es demasiado alto, se debe considerar la inclusión de controles que disminuyan el riesgo a niveles aceptables. En realidad, siempre es una buena práctica trabajar en condiciones donde el riesgo sea el más bajo que se pueda alcanzar. Estas medidas de control se basan en la prevención, segregación física y protección personal,
y están resumidas en la fig. 5. Mediante la aplicación gradual de cada una de estas medidas se puede lograr un control o reducción del riesgo.
Es preferible lograr el control mediante la interrupción de la actividad que suscita el riesgo o, de no ser posible, mediante la sustitución de la sustancia peligrosa por una menos peligrosa. Si esta solución no resulta práctica, se debe considerar la segregación física, que podría variar desde la contención completa a la simple colocación de una barrera física entre el operador y su trabajo. Por último, pero esto debe aplicarse sólo para eliminar cualquier riesgo residual, se puede usar ropa protectora.
En cualquier lugar donde se encuentran sustancias químicas, se deben implementar buenas prácticas de trabajo para minimizar el riesgo. Éstas incluyen:
- áreas de trabajo limpias y ordenadas
- buenas técnicas y prácticas, por ejemplo reemplazar los tapones y tapas, disposición segura de objetos cortantes, etc.
- instalaciones adecuadas de lavado para uso general y situaciones de emergencia, por ejemplo, después del derrame de una sustancia sobre una persona
- prohibir cualquier acción que pueda dar lugar a la ingestión accidental de sustancias perjudiciales, por ejemplo, al comer o beber
- evitar la contaminación del área con sustancias extrañas traídas de afuera, por ejemplo, en el guardapolvo
- disponer medidas de control de emergencia, por ejemplo, equipo para extinguir incendios, agua, arena, antídotos, etc.
Modificación de las condiciones del proceso
Eliminación y sustitución
En muchos casos, interrumpir un determinado proceso puede no ser una solución práctica. Sin embargo, se podrían considerar las siguientes posibilidades:
- el uso de productos químicos alternativos, menos peligrosos
- la alteración del proceso para minimizar su potencial de exposición, por ejemplo, reemplazar procesos polvorientos por procesos menos polvorientos, o sustituirlos por un proceso húmedo.
Contención y ventilación
Obviamente, cuando un proceso se lleva a cabo en un local total o parcialmente cerrado, habrá una reducción en el nivel del humo o polvo en el lugar de trabajo. Una simple barrera física puede evitar que una sustancia salpique al trabajador.
Incluso cuando hay un sistema de contención, se puede requerir el uso de equipo de protección personal, pero sólo como una medida de respaldo.
Compartimiento completamente cerrado con escape para la ventilación
Cuando se maneja materiales de alto riesgo es aconsejable usar un compartimiento completamente cerrado con escape para la ventilación. Lo último asegura que la presión dentro del compartimiento sea inferior a la presión atmosférica y que el aire fluya hacia el interior, lo que es particularmente importante cuando las materias primas ingresan al área de trabajo y los productos terminados salen del área.
En el caso de pequeñas cantidades de sustancias sumamente tóxicas o cuando se debe evitar cualquier contaminación por una sustancia, se puede usar una caja de manipulación con guantes.
Para el personal de mantenimiento que ingresa al lugar se deben tomar medidas separadas de evaluación y control de riesgos.
Compartimiento parcialmente cerrado con escape para la ventilación
Una alternativa al compartimiento completamente cerrado, cuando no es posible o no se necesita, es un compartimiento parcialmente cerrado. Éste debe tener un flujo interior de aire de velocidad suficiente y tener el número mínimo de aberturas.
Las pantallas pueden ayudar a reducir la posibilidad de que las sustancias salpiquen.
Ventilación de escape local (VEL)
La ventilación de escape local se usa generalmente como una medida de control cuando se liberan partículas de sustancias peligrosas, volátiles o transportadas por el aire en el ambiente de trabajo, principalmente cuando el área es relativamente pequeña. Sin embargo, como generalmente no se eliminan todas las emisiones, muchas veces los operadores usan equipo de protección personal.
La VEL consta generalmente de una campana extractora y ducto que conduce a un ventilador de extracción y puede incluir filtros u otro sistema de extracción.
El humo y polvo extraídos del sistema se pueden tratar de varias maneras antes de la descarga final. Por ejemplo, mediante:
- condensación de vapores para reuso, recuperación o disposición
- filtración del polvo
- sorción en un medio apropiado
- neutralización de los materiales ácidos o alcalinos
- precipitación electrostática
Trabajo en compartimientos abiertos
Cuando la ventilación es normal, se considera satisfactorio hacer dos cambios de aire por hora. Si hay contaminantes de bajo peligro, es probable que se tenga que aumentar a cinco o diez cambios por hora; aún así, los contaminantes podrían ingresar a la zona de respiración del trabajador.
Para actividades de bajo riesgo, la mayoría de los casos no requiere contención u otra restricción.
Para minimizar las exposiciones a la piel, se pueden usar pantallas entre el trabajador y la actividad.
Equipo de protección personal
Equipo para proteger la respiración (EPR)
Se usa normalmente cuando hay un riesgo por inhalación que no se puede controlar por otros medios, por ejemplo, en los procesos de descontaminación y mantenimiento o cuando hay un riesgo residual significativo.
El EPR puede ser de dos tipos:
- respiradores
- aparatos de respiración.
Los respiradores remueven los contaminantes del aire inhalado mediante un filtro o sorbente y como hay una presión negativa en la superficie interna de la pieza, es probable que haya una fuga interna. Los filtros también se deben cambiar regularmente.
En el aparato de respiración, el aire proviene de una fuente independiente que puede ser un cilindro o conducto de aire. Como la presión en la parte interna es positiva, cualquier fuga va hacia el exterior, por consiguiente, se logra un mayor nivel de protección. La desventaja del aparato de respiración autónomo es su peso y volumen asociado con los cilindros y el equipo que provee el aire, pero por otro lado, tiene una larga vida útil.
Incendio y explosión
La precaución principal que se debe tomar en el caso de los gases inflamables y vapores es mantener sus concentraciones fuera de los límites de inflamabilidad. Cuando es probable que estas concentraciones surjan de manera inadvertida, se debe tratar de mantener las concentraciones debajo de un cuarto del límite inferior de inflamabilidad y proveer la seguridad adecuada en caso de explosiones.
Obviamente, se debe evitar cualquier tipo de fuego ya que representa un peligro y considerar equipo y herramientas resistentes a las llamas y chispas; también se debe considerar la eliminación de posibles fuentes de electricidad estática.
Se debe disponer de equipo de extinción de incendios apropiado tanto para el peligro como para el área.
Planificación de la emergencia
Hasta ahora se ha tratado sobre los riesgos que se pueden prever durante una situación normal. Sin embargo, también se debe considerar la posibilidad de un accidente ocasionado por una falla en el proceso, que da lugar a un incendio o explosión, un derrame o descarga de materiales tóxicos en la atmósfera o, en el peor de los casos, ambos.
Estos eventos se deben prever en la medida de lo posible y formular planes para contrarrestarlos, principalmente en las primeras etapas cuando se pueden controlar.
Cuando se trata de exposiciones accidentales potenciales mayores, se debe modelar la exposición tanto de los trabajadores como de la comunidad vecina teniendo en cuenta la posible forma de descarga; y para los gases, el tiempo de recorrido de la nube tóxica. Esto implicará considerar factores como el desplazamiento de la nube y las condiciones del clima para obtener una serie de relaciones concentración-tiempo y el perfil del peligro.
Después de cualquier emergencia, se debe realizar una investigación y un informe escrito. Con este procedimiento se pueden hacer cambios en el plan de emergencia o incluso en los procedimientos de operación.