Evaluación de Riesgos Humanos

CARACTERIZACIÓN DEL RIESGO
Principios | Valores guía | Evaluación semicuantitativa

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Principios generales para la evaluación de riesgos a la salud humana

En la evaluación de riesgos para la salud de los seres humanos, el procedimiento normal es comparar los niveles de exposición a los cuales una población está expuesta o puede estar expuesta con los niveles a los cuales no se espera ocurran efectos tóxicos.

Por lo general, esto se hace al comparar el nivel de exposición, obtenido de una evaluación de la exposición, con el nivel de efecto adverso no observable (NOAEL), obtenido de la evaluación de la dosis (concentración)- respuesta (efecto) o con otro límite derivado, como el TLV o IDT. Cuando no se ha podido obtener el NOAEL, se puede sustituir por el nivel mínimo de efecto adverso observable (LOAEL). Estos valores de NOAEL y LOAEL se derivan de resultados obtenidos de pruebas con animales o datos disponibles sobre humanos.

Cuando no se dispone del NOAEL ni de LOAEL, se realiza una evaluación cualitativa de la probabilidad de un efecto adverso.

Generalmente, no se dispone de valores del NOAEL ni LOAEL para las sustancias que se considera que no tienen un umbral de efectos adversos, incluidas las sustancias genotóxicas y las que no son corrosivas para la piel, irritantes de los ojos o sensibilizadoras de la piel.

Es probable que tanto para las evaluaciones de la exposición como de los efectos, se requieran datos sobre las propiedades fisicoquímicas (por ejemplo presión de vapor, pKa y liposolubilidad) y la reactividad química. Es necesario conocer las propiedades fisicoquímicas para estimar cualquier emisión y la exposición humana potencial, evaluar el diseño de las pruebas de toxicidad y analizar el posible grado de absorción de una sustancia por las diferentes vías de exposición. La reactividad química puede ser importante para calcular la exposición humana a la sustancia y afectará a su toxicocinética y metabolismo.

Esta predicción de los efectos de la exposición se deben determinar para:

La evaluación de riesgos conllevará a uno o varios de los siguientes resultados para cada población expuesta y para cada efecto:

Guía o valores guía

Los procedimientos discutidos anteriormente permiten estimar la ingesta diaria tolerable (IDT), la cantidad de una sustancia a la que el organismo podría estar expuesto diariamente durante una vida sin riesgo apreciable para la salud. Sin embargo, cuando una sustancia perjudicial está presente en una variedad de medios -alimentos, agua potable, aire, etc.- convendría, para fines reglamentarios, asignar las proporciones de la IDT a estos medios23. Estas proporciones dependerán de la exposición relativa de la población humana por estas diferentes vías (fig. 4).

Estos niveles cuantitativos de la exposición humana a sustancias químicas presentes en los medios ambientales, se denominan guía o valores guía. Un valor guía (VG) se puede definir como una concentración en un medio ambiental de exposición (aire, agua, alimentos, etc.) derivado después de la asignación apropiada de la IDT entre los diferentes medios posibles de exposición. Se espera que la exposición combinada de todos los medios expresada en los valores guía no presenten riesgos para la salud durante toda la vida. (En el caso de los carcinógenos genotóxicos, éste sería un estimado aceptablemente bajo de riesgo de cáncer). Las unidades características de estos valores podrían ser m-3, mg L-1, mg kg-1 o mg m-2, según se refiera a la exposición por el aire, agua, sólido o piel.

Por lo tanto, los valores guía proporcionan información cuantitativa proveniente de la evaluación de riesgos para que los evaluadores y organismos normativos puedan tomar decisiones que protejan la salud pública.

Para determinar los valores guía se deben seguir los siguientes pasos:

  1. De ser necesario, para fines de comparación se debe convertir los valores de la IDT para un efecto sistémico particular de diferentes vías de exposición a una unidad común. Ésta se basa en las consideraciones de volumen y tasas de inflación e ingestión (y, de ser posible, datos toxicocinéticos relevantes como la biodisponibilidad).
  2. La asignación de valores de la IDT para diversas vías y medios. Éstos se basan en estimados de la exposición desarrollados a partir de concentraciones medidas o proporciones predecibles (modelos) a las que la población humana está expuesta.
  3. Desarrollo de valores guía de la ingestión asignada a cada medio, con factores como el peso corporal promedio, el volumen de ingestión y eficiencia de la absorción. Los valores predeterminados para estimar el insumo se pueden obtener de los datos para el "Reference Man"24,25.

Como la IDT puede depender en gran medida de la vía de absorción de la sustancia, muchas veces puede ser difícil decidir qué IDT se debe usar para estimar los valores guía. Este problema se discute más detalladamente en EHC 170.

El anexo 11 presenta un ejemplo de la asignación de la IDT a diversos medios.

Evaluación semicuantitativa del riesgo por sustancias químicas en el lugar de trabajo

Cuando un proceso está en operación y se han tomado las medidas adecuadas tanto de la exposición externa como de la interna, es posible hacer una evaluación del riesgo para valorar si las medidas tomadas para controlarlo son adecuadas.

En la práctica, se requiere una evaluación de riesgos generalmente en empresas pequeñas y medianas donde no se dispone de experiencia técnica en evaluación del riesgo químico. Una situación similar se podría dar en investigaciones de desarrollo de sustancias químicas.

Actualmente existen varios métodos simples de evaluación de riesgos, conocidos también como "métodos genéricos de evaluación de riesgos", (véase las referencias26,27,28) que tienen como objetivo principal asesorar a las empresas más pequeñas a identificar los controles requeridos para reducir la exposición en el lugar de trabajo de manera adecuada o alertarlos sobre las situaciones en las que pueden necesitar la asesoría o experiencia de especialistas. En la mayoría de los casos se incluye un sistema de "calificación"; el "resultado" final depende del peligro potencial para la salud de las sustancias usadas y el potencial de exposición significativa de los trabajadores.

Por lo general, en estos modelos de evaluación de riesgos, cada proceso se divide en sus etapas constitutivas y se enumeran las diferentes sustancias incluidas. Las sustancias de cada etapa se colocan en categorías de peligro basadas en las frases R que se le asignen. Usualmente, estas categorías van de los compuestos menos peligrosos, por ejemplo, las sustancias a las que no se les asigna ninguna frase R, hasta los más peligrosos, por ejemplo, la categoría 1 que incluye a los carcinógenos y mutágenos.

La evaluación del potencial de la exposición generalmente categoriza la cantidad de polvo, la volatilidad de sólidos y líquidos y las cantidades usadas en una operación o lote en gramos o toneladas.

Por último, se combinan los resultados de la identificación de peligros y la determinación del potencial de exposición, muchas veces a través de una matriz. En algunos procedimientos también existe la posibilidad de ingresar al modelo, información sobre el grado de capacidad y complejidad técnica en el lugar de trabajo. Los resultados de este análisis se pueden usar para indicar si se requieren medidas adicionales de control en el proceso.

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