UNIDAD VII. FUNGICIDAS DITIOCARBAMATOS, FTALONITRILOS (CLOROTALONIL) Y COMPUESTO DE COBRE

Objetivos de aprendizaje | Introducción | Generalidades, toxicocinética y toxicodinámica, diagnóstico, pronóstico y seguimiento | Tratamiento de las intoxicaciones con fungicidas | Bibliografía

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Objetivos de aprendizaje

Al finalizar esta unidad se espera que el estudiante alcance los objetivos que se enuncian a continuación para cada uno de los siguientes grupos de fungicidas: Ditiocarbamatos, clorotalonil y compuestos de cobre.

  • Describir las características generales.
  • Describir el proceso de absorción, transformación y eliminación por el organismo.
  • Enumerar los aspectos más importantes para elaborar un diagnóstico específico y adecuado en casos de intoxicación.
  • Enumerar los primeros auxilios para todos los casos de intoxicación.
  • Identificar las contraindicaciones existentes tanto para los primeros auxilios como para el tratamiento médico.
  • Establecer el tratamiento médico adecuado en casos de intoxicación.
  • Enumerar los efectos crónicos conocidos como consecuencia de una intoxicación.

I. Introducción

En las unidades anteriores usted tuvo la oportunidad de revisar y profundizar sus conocimientos sobre los plaguicidas organofosforados, carbamatos, fumigantes y rodenticidas, piretrinas, piretroides, bipiridilos y clorofenoxi. Ahora estudiará los plaguicidas conocidos como fungicidas, de los cuales revisaremos con detenimiento tres tipos: los ditiocarbamatos, el clorotalonil y los compuestos de cobre.

Para cada uno de estos grupos estudiaremos su composición química, la forma en que interactúan en el organismo, su efecto en el mismo y su tratamiento médico; también se revisarán las actividades de seguimiento a éste, y los efectos crónicos que provocan.

II. Generalidades, toxicocinética y toxicodinámica, diagnóstico, pronóstico y seguimiento

El grupo de los fungicidas comprende una gran variedad de compuestos, los cuales han sido agrupados de la siguiente manera:

  • Derivados de metales: Compuestos de arsénico, cobre y mercurio
  • Derivados de la ftalimida: Captán, captafol
  • Ditiocarbamatos: Zineb, maneb, mancozeb, thiram, nabam y otros
  • Fenoles y ésteres fenólicos: Dinitrofenoles, pentaclorofenol, triclorofenol y otros
  • Anilino, nitrobenzoides y aromáticos: Diclorán, quintozeno, hexaclorobenceno, clorotalonil
  • Compuestos heterocíclicos del nitrógeno: Benomyl, metiltiofanato y otros.

Para el estudio de los fungicidas ditiocarbamatos, clorotalonil y compuestos de cobre que serán considerados en esta unidad, se describirán sus características generales, su composición química, y las formas de absorción, su transformación y excreción por el organismo, así como su grado de toxicidad.

A. Fungicidas ditiocarbamatos

Los compuestos ditiocarbamatos comprenden una serie de sustancias que tienen una estructura química relacionada con la de los insecticidas y herbicidas carbamatos y su acción plaguicida se ejerce casi exclusivamente contra hongos.

1. Descripción general

De los ditiocarbamatos en estudio unos cuantos exhiben una débil actividad anticolinesterásica, pero la gran mayoría no tienen efecto significativo sobre esta enzima. Varios de ellos contienen en su estructura química un metal (hierro, zinc, manganeso). Algunos autores incluyen a los (mono)tiocarbamatos dentro del grupo, pero éstos son en realidad herbicidas.

El grupo comprende varias subclases:

  • Bis-ditiocarbamatos : Thiram
  • Metalo-bis-ditiocarbamatos: Ziram (contiene zinc), nabam (contiene sodio), ferbam (contiene hierro).
  • Etileno-bis-ditiocarbamatos: maneb (contiene manganeso), zineb (contiene zinc).

2. Composición química

A continuación se presentan las fórmulas básicas de los fungicidas ditiocarbamatos estudiados:

3. Presentación comercial

Ordinariamente se formulan como polvos, polvos mojables, gránulos, pastas o suspensiones acuosas, y se presentan comercialmente con estos nombres: Antracol, Arasan, Bavisitin, Dithane M-45 (mancozeb), Ferbam, Manzate (maneb), Manzin, Novazeb, Polygram Combi, Polyram DF, Vondozeb, Zineb, Ziram.

4. Toxicocinética y toxicodinámica

Como usted ya sabe, los términos antes citados se refieren a los medios a través de los cuales son absorbidos los fungicidas citados, a los efectos que provocan en el organismo humano y a la manera cómo se transforman al interior de él. Por eso para cada compuesto hablaremos de vías de absorción, mecanismo de acción sobre el organismo, y biotransformación y excreción.

a. Vías de absorción

Los ditiocarbamatos son absorbidos en grados variables por el tracto digestivo, el tracto respiratorio y la piel intacta. Así, por ejemplo, el thiram es absorbido rápidamente por la vía digestiva, mientras que el ziram se absorbe lentamente por la misma vía.

b. Mecanismos de acción sobre el organismo

El thiram irrita la piel y las membranas mucosas. Algunos individuos se han sensibilizado, generalmente después del contacto con productos de caucho a los que se había agregado esta sustancia como agente vulcanizador (uno de sus primeros usos). Sus efectos tóxicos agudos son bastante similares a los del disulfuro de carbono (CS2). El modo de acción no se conoce con exactitud, pero sí se sabe que involucra la acción intracelular de los metabolitos del disulfuro de carbono, produciendo daños en los microsomas y en el citocromo P-450, acompañados de un incremento de la actividad de la heme-oxidasa.

A diferencia del CS2, el thiram causa disfunción tiroidea en los vertebrados, posiblemente debida a la liberación metabólica de azufre elemental en las células foliculares, produciendo una inhibición a la iodización de la tirosina y por lo tanto, afectando la síntesis de hormonas tiroideas. Una sola dosis produce una disfunción pasajera; dosis repetidas podrían causar bocio. El thiram induce una intolerancia al alcohol parecida a la del antabuse (disulfiram), ya sea por inhibición de la deshidrogenasa del acetaldehído, o por la formación de un compuesto cuaternario con el etanol.

Los metalo-ditiocarbamatos y los etileno-ditiocarbamatos son moderadamente irritantes de la piel y las membranas mucosas. Se ha demostrado la presencia de daños funcionales y anatómicos en el sistema nervioso central de ratas que han estado bajo regímenes crónicos con altas dosis de dimetil-ditiocarbamatos de hierro y zinc. Debido a que todos estos agentes se degradan parcialmente a CS2 en el organismo, se sospecha que este metabolito juega un papel en los efectos neurotóxicos. Teóricamente este grupo de compuestos también predispone al efecto antabuse (disulfiram) que sigue a la ingestión de alcohol, aunque no se han reportado casos.

c. Biotransformación y excreción

Cuando el ditiocarbamato es ingerido, probablemente ocurre una degradación inicial del compuesto en el tracto gastrointestinal en donde se reduce a ácido carbámico, el cual se absorbe aceleradamente y se metaboliza por las enzimas hepáticas. Parte del ácido se excreta como un glucurónido, mientras que otra porción es metabolizada y libera CS2. Los dimetil-ditiocarbamatos se pueden degradar a dimetil-tiocarbamatos, sulfatos y formaldehído mediante reacción de metilación y oxidación en los tejidos corporales. El ácido dimetil-tiocarbámico se elimina como un glucurónido.

La principal vía de eliminación, tanto de los compuestos originales como de los productos metabólicos es la orina.

5. Diagnóstico

El diagnóstico se basa en una buena historia clínica con énfasis en los antecedentes de exposición a la sustancia y el cuadro clínico. Para este tipo de fungicidas no existen pruebas rápidas de laboratorio.

La intoxicación con fungicidas ditiocarbamatos presenta un cuadro clínico característico y aunque no hay pruebas rápidas de laboratorio que ayuden a confirmar el diagnóstico, hay algunas pruebas de laboratorio que en el proceso evolutivo del tratamiento pueden ser de mucha utilidad por lo que también serán revisadas.

a. Cuadro clínico

En individuos predispuestos que han estado en contacto con thiram y metalo-bis-ditiocarbamatos se ha notado prurito, enrojecimiento y dermatitis eczematosa. La inhalación de aerosoles y polvos puede producir obstrucción nasal, ronquera, tos y en ocasiones neumonitis. El contacto ocular se manifiesta por prurito, enrojecimiento y ardor. La ingestión de grandes dosis va seguida de náusea, vómito, diarrea, hipotermia y ataxia. Después de un tiempo, puede presentarse debilidad muscular y parálisis ascendente que puede progresar hasta parálisis respiratoria.

Los etileno-bis-ditiocarbamatos causan efectos irritativos sobre piel y mucosas respiratorias similares a los mencionados arriba, con igual sintomatología. Aparte de estos efectos, su potencial tóxico agudo es bajo.

La reacción a bebidas alcohólicas después de una absorción elevada de ditiocarbamatos (efecto antabuse) se caracteriza por rubor, cefalea, sudoración, sensación de calor, debilidad, congestión nasal, dificultad respiratoria, opresión torácica, taquicardia, palpitaciones e hipotensión. Las dosis muy elevadas pueden resultar en choque, convulsiones, depresión respiratoria y alteración del estado de la conciencia.

Contrario a lo que se pueda creer, los ditiocarbamatos no inhiben las colinesterasas.

b. Pruebas de laboratorio

Debido a lo rápido del metabolismo y la excreción de los ditiocarbamatos, su detección en sangre es poco probable. La detección de algunos metabolitos y del ácido xanturénico en orina (para el caso de thiram) sirven para confirmar la absorción, pero no necesariamente refleja la severidad de la intoxicación. Las pruebas de parche son de utilidad para identificar la sensibilización al ditiocarbamato de interés.

6. Pronóstico y efectos crónicos

Las probabilidades de recuperación completa son muy buenas.

Se ha reportado que algunos ditiocarbamatos (thiram, ferbam y ziram entre ellos) tienen un potencial teratogénico y carcinogénico. Los etileno-bis-ditiocabamatos se descomponen para formar etilentiourea (ETU) in vivo, en el ambiente y durante la cocción de alimentos que contienen residuos de ellos. La ETU es carcinogénica, mutagénica y teratogénica y tiene además un efecto antitiroideo.

7. Seguimiento

Las actividades de seguimiento después del tratamiento de urgencia para los intoxicados dependen de la gravedad del caso. La mayor parte de las veces bastará una buena revisión de sistemas y un buen examen físico.

Tal como lo hemos reiterado en otras unidades, el seguimiento debe ser aprovechado para impartir educación al paciente y sus familiares sobre las medidas de prevención de un caso similar y sobre los riesgos asociados con el uso y manejo de los plaguicidas.

B. Fungicidas ftalonitrilos (clorotalonil)

De este tipo de fungicidas solamente se estudiará en esta unidad el clorotalonil, que es de gran uso en el control de la sigatoka negra del banano.

1. Descripción general

Este grupo ha sido poco estudiado desde el punto de vista toxicológico. Si se calienta, puede liberar cianuro.

2. Composición química

A continuación se presenta la fórmula química del clorotalonil.

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3. Presentación comercial

Se presenta como polvo, gránulos dispersables en agua y polvo humectable (mojable). Se comercializa con los nombres de Bravo, Daconil y Termil, entre otros.

4. Toxicocinética y toxicodinámica

a. Vías de absorción

El clorotalonil se absorbe pobremente por la piel y la vía digestiva.

b. Mecanismos de acción sobre el organismo

El clorotalonil produce irritación de la piel y las membranas mucosas de ojos y tracto respiratorio con las que se pone en contacto. Puede causar sensibilización.

c. Biotransformación y excreción

No se dispone de información sobre el metabolismo de esta sustancia. Se elimina por la orina. 

5. Diagnóstico

Aunque no se han reportado casos de intoxicación sistémica en humanos con este tipo de compuestos, usted encontrará lo poco que se conoce al respecto y algunas pruebas de laboratorio útiles para diagnosticar este tipo de intoxicaciones.

Reiteramos que el diagnóstico se basa en la obtención de una buena historia clínica con énfasis en los antecedentes de exposición a la sustancia y en el cuadro clínico. Tampoco existen pruebas rápidas de laboratorio para los ftalonitrilos.

a. Cuadro clínico

El clorotalonil, al entrar en contacto con la piel o las mucosas, produce enrojecimiento, prurito y dermatitis de contacto en personas ya sensibilizadas. La inhalación de clorotalonil causa irritación del tracto respiratorio, tos, disfonía y podría dar lugar a una reacción alérgica en quienes se hayan sensibilizado.

b. Pruebas de laboratorio

La sustancia se puede medir en sangre mediante cromatografía de gas. Las pruebas de parche son útiles para identificar si hay sensibilización a la sustancia.

6. Pronóstico y efectos crónicos

No se dispone de información sobre el pronóstico de la intoxicación por clorotalonil.

Se ha descrito la presencia de epistaxis, hematuria y hemorragia vaginal. Hay evidencia limitada de carcinogénesis asociada con el clorotalonil en animales.

7. Seguimiento

El seguimiento depende de la gravedad del caso. En muchos casos una buena revisión de sistemas y un buen examen físico serán suficiente.

C. Fungicidas compuestos derivados del cobre

En esta parte de la unidad estudiaremos tanto los compuestos orgánicos como inorgánicos de cobre que se utilizan como fungicidas.

1. Descripción general

Entre los compuestos orgánicos de cobre están: linoleato, fenilsalicilato, resinato, quinolinolato, naftenato y oleato de cobre.

Entre los compuestos inorgánicos podemos citar: óxido cuproso, óxido cúprico; acetato, arsenito, carbonato, hidróxido, hidroxicloruro, sulfato, silicato y sulfuro potásico de cobre.

Algunas formulaciones son mezclas de compuestos de cobre, otras incluyen hidróxido de calcio, otros metales u otros fungicidas. Algunos de estos compuestos organometálicos son solubles en aceites minerales.

2. Composición química

A continuación se presenta la fórmula química básica de los compuestos de cobre, en las formas orgánica e inorgánica.  

Cu 2+ (X) o Cu + (X)

en donde X puede ser :

C2H3O2- , CO32 - , SO42 - u otros aniones

Comercialmente los fungicidas más comunes compuestos de cobre se llaman: Cobre Sandoz (óxido cuproso), Cupravit Forte (azul, verde), Cupertox, oxicloruro de cobre, sulfato de cobre.

3. Presentación comercial

Los compuestos insolubles se formulan como polvos humectables (mojables) y polvos. Las sales solubles se preparan como soluciones acuosas.

4. Toxicocinética y toxicodinámica

a. Vías de absorción

Los compuestos orgánicos y las sales de cobre se absorben por vía digestiva, vía respiratoria y piel. En general, los compuestos orgánicos se absorben mejor que los inorgánicos, lo cual explicaría su mayor toxicidad sistémica.

b. Mecanismos de acción sobre el organismo

Las preparaciones en forma de polvo irritan la piel y las mucosas con las que entran en contacto. Las sales solubles, tales como el sulfato y el acetato de cobre, son corrosivas para las membranas mucosas y la córnea. El cobre divalente es capaz de fijarse a las proteínas formando compuestos con capacidad antigénica por enlace con la histamina.

c. Biotransformación y excreción

Puesto que el cobre es un elemento esencial del organismo humano, la carga corporal del mismo se controla estrictamente; en un adulto se mantiene relativamente constante entre 70 y 140 µg/100 mL. (hombres). En individuos que no padezcan de la enfermedad de Wilson (rara condición hereditaria recesiva que produce una degeneración hepatolenticular), el exceso de cobre absorbido es eliminado en la orina y las heces (vía la bilis).

5. Diagnóstico

En esta sección, usted comprobará que se dispone de mayor información sobre los signos y síntomas que provocan en el organismo los compuestos de cobre que de otros fungicidas en estudio en esta unidad. Sin embargo, al igual que el resto de fungicidas, no hay pruebas rápidas de laboratorio que ayuden a confirmar el diagnóstico.

De nuevo, el diagnóstico de la intoxicación aguda debe basarse en una buena historia clínica en la que se preste particular atención a los antecedentes de exposición a estos compuestos y al cuadro clínico.

a. Cuadro clínico

Cuando la exposición es por inhalación, los síntomas aparecen a las dos o tres horas y consisten en irritación de la orofaringe, tos, dificultad respiratoria, dolor muscular y fiebre moderada.

La exposición dérmica produce enrojecimiento y dolor en el sitio de contacto. Si la concentración y el tiempo de contacto son elevados, pueden producirse áreas de necrosis. Como ya se dijo, se puede producir una dermatitis alérgica. Cuando existe contacto ocular hay irritación y dolor, pudiendo llegar a producirse úlceras corneales.

Cuando el tóxico se ha ingerido, se produce vómito en forma rápida. Si no se produce el vaciamiento gástrico, el compuesto daña el tejido gastrointestinal y pasa al lecho vascular. Posteriormente se presenta hemólisis y hematuria, con la subsecuente anemia y daños renal, hepático y cerebral.

En la fase aguda la víctima tiene dolor urente en la región anterior del tórax y epigastrio, náuseas, vómito, diarrea (a veces sanguinolenta), cefalea, sudoración y choque. Más adelante se presenta hepatomegalia e ictericia. El daño renal se manifiesta por disminución del flujo de orina.

En casos de exposiciones elevadas, la muerte de debe a daños en el sistema nervioso central o daño hepatorrenal.

b. Pruebas de laboratorio

Es posible determinar los niveles de cobre en sangre. Se aceptan como valores normales 70 - 140 µg/100 mL en hombres y 80 - 155 µg/100 mL en mujeres. En niños y mujeres embarazadas o que toman anticonceptivos orales, estos niveles son superiores.

6. Pronóstico y efectos crónicos

No se dispone de información sobre el pronóstico de la intoxicación con fungicidas a base de cobre.

La exposición dérmica repetida o prolongada a las sales de cobre puede causar irritación, prurito y enrojecimiento de la piel. Algunos individuos pueden sensibilizarse y desarrollar una dermatitis de contacto.

La inhalación de aerosoles de sulfato de cobre (caldo Bordelés) produce la condición conocida como "pulmón del rociador de viñedos". Los individuos afectados presentan tumores verduscos en el pulmón y el hígado, pero se mantienen asintomáticos hasta etapas avanzadas. Los síntomas incluyen debilidad, indisposición, pérdida de apetito y de peso, tos con esputo pardo-verdusco.

Otra condición crónica es la manifestación de la enfermedad de Wilson, en individuos predispuestos genéticamente.

7. Seguimiento

Al igual que con los otros fungicidas contemplados en esta unidad, las actividades de seguimiento de los intoxicados con fungicidas derivados de compuestos del cobre dependen de la gravedad de la intoxicación. En la mayoría de los casos bastará con una buena revisión de sistemas y un buen examen físico.

Recuerde aprovechar el seguimiento para educar al paciente y sus familiares acerca de la prevención de casos similares y sobre los riesgos derivados del uso y manejo de los plaguicidas y la menor manera de prevenirlos.

EJERCICIOS INTRATEXTO

Como parte de sus funciones laborales en su institución, está la ] capacitación del personal bajo su supervisión (auxiliares de enfermería y técnicos en salud rural). En estos momentos están cubriendo la unidad de “Reconocimiento y Primeros Auxilios de Personas Intoxicadas con Plaguicidas”. Para explicar la sección sobre FUNGICIDAS usted decide prepararles un folleto. Complete las primeras hojas del folleto, donde se da información sobre las características generales de los fungicidas y su acción sobre el organismo.

Continúe complementando el Folleto Educativo para los Auxiliares de Enfermería. En estas hojas deberá describir los signos y síntomas que le permitan a sus estudiantes identificar a un paciente intoxicado por fungicidas.

III. Tratamiento de las intoxicaciones con fungicidas

Después de conocer las características y los efectos más relevantes en el organismo de los fungicidas, a continuación usted conocerá las pautas para el tratamiento, haciendo énfasis en los aspectos más relevantes según cada caso específico.

1. Medidas de soporte de las funciones vitales

Las medidas de soporte juegan un rol muy importante para la atención de pacientes con intoxicación aguda por plaguicidas. De su adecuada aplicación depende muchas veces la vida del paciente. Si se sospecha que existe intoxicación aguda por plaguicidas, debe darse atención médica inmediata.

a. Vigile las vías respiratorias

Garantice permeabilidad de las vías respiratorias, retire cuerpos extraños, restos de vómitos y aspire secreciones.

Si el paciente está inconsciente, colóquelo en posición de decúbito lateral izquierdo.

b. Vigile la respiración

Si ésta se encuentra deprimida, debe administrarse oxígeno húmedo a un flujo de 4 - 6 L /min., o aplicar ventilación pulmonar asistida.

En falla respiratoria severa, debe mantenerse la ventilación mecánica pulmonar durante el tiempo necesario. La mejoría clínica y la concentración de los gases arteriales son parámetros útiles para determinar cuándo retirar el ventilador.

c. Vigile la función cardiopulmonar

En los casos en que se presente depresión cardiorrespiratoria deben realizarse las maniobras de resucitación, monitoreo de funciones vitales (presión arterial, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria).

Canalice vena para administrar líquidos (solución salina isotónica, suero glucosado etc.), evitar el desequilibrio hidroelectrolítico y administrar medicamentos.

2. Eliminación de la sustancia tóxica

El objetivo del rescate de una sustancia tóxica está dirigido a dos aspectos fundamentales:

a. Disminuir o evitar la absorción por medio de las medidas de descontaminación.
b. Aumentar la eliminación de la sustancia tóxica absorbida.

a. Descontaminación

Va a depender de la vía de penetración, tiempo transcurrido desde el momento de la exposición, tipo de formulación, etc.

Debe tenerse presente que cuando se realicen las maniobras de descontaminación se deben tomar las precauciones necesarias para evitar la intoxicación de quien realice esta maniobra.

  • Vía inhalatoria
    • Tomando todas la precauciones necesarias para evitar la inhalación, retirar al individuo del sitio de exposición y trasladarlo a un lugar ventilado.
    • Administrar oxígeno.
  • Vía cutánea
    • Quitar la ropa, lavar el cabello y la piel contaminada con abundante agua y jabón, haciendo énfasis en los espacios interdigitales y debajo de las uñas. Utilizar guantes impermeables y evitar friccionar con violencia. Debe evitarse la manipulación de ropas y otros objetos contaminados sin tomar las debidas precauciones.
    • En caso de contacto ocular, irrigar con abundante agua o solución salina isotónica a baja presión durante 15 minutos o más. Según la evolución, remitir a evaluación por oftalmólogo.
    •  

  • Vía digestiva
    • En las intoxicaciones por los fungicidas ditiocarbamatos y ftalonitrilos, si el vómito no se ha producido espontáneamente, puede inducirse por medio de maniobra mecánica. Solo en casos de intoxicación por ftalonitrilos se puede provocar el vómito mediante la administración de Jarabe de Ipecacuana, seguido de carbón activado.
    • Si la intoxicación se produjo por ditiocarbamatos por ninguna razón administre Jarabe de Ipecacuana, porque el alcohol que éste contiene (generalmente un 2 %) puede desencadenar el efecto antabuse.
    • Si el paciente ha presentado vómito y está consciente, se debe administrar carbón activado.
    • Dosis del Jarabe de Ipecacuana (intoxicaciones por fungicidas ftalonitrilos):

Edad

Dosis

Líquido

6 a 12 meses

5 ml

10 ml / kg

13 meses a 5 años

7.5 ml

15 ml / kg

6 a 12 años

15 ml

120 - 240 ml

Adultos

30 ml

200 - 300 ml

Si a los 20 - 30 minutos no se ha producido el vómito se puede repetir la dosis; si aún no se presenta realizar lavado gástrico.

Dosis del carbón activado:

  • Adultos 1 g/kg de peso corporal diluidos en 300 ml de agua.
  • Niños 0.5 g/kg de peso corporal diluidos en 100 ml de agua.

Lavado gástrico:

En los casos de alteración del estado de consciencia debe protegerse adecuadamente la vía aérea mediante la intubación endotraqueal antes de realizar la maniobra de lavado gástrico.

De la aplicación adecuada de la técnica depende el éxito de esta maniobra.

Colocar sonda nasogástrica y aspirar el contenido gástrico. En los casos de ingestión de ditiocarbamatos y ftalonitrilos, proceder seguidamente a realizar el lavado con solución salina isotónica, bicarbonato de sodio al 5% o agua corriente limpia con una cantidad de líquidos no menor de 5 L en el adulto y hasta que el líquido salga claro y sin olor a tóxico. En los niños la cantidad de líquido a utilizar va a depender de la edad. Se recomienda administrar en cada irrigación la cantidad de 200 - 300 ml en el adulto y 15 ml / kg en el niño.

En los casos de ingesta de compuestos de cobre, el lavado se realiza con agua albuminosa (mezclar seis claras de huevo por cada litro de agua), con el objetivo de formar albuminatos de cobre. También puede realizarse con ferrocianuro de potasio al 1%, preparado por personas competentes.

Precaución: La introducción de la sonda nasogástrica debe hacerse con sumo cuidado, dado el gran riesgo de producir una ruptura.

La máxima utilidad del lavado gástrico es en las primeras cuatro horas luego de la ingesta.

Concluido el lavado gástrico se debe administrar una dosis de carbón activado que puede repetirse cada cuatro horas de ser necesario a 0.5 g/kg de peso corporal en adultos y en los niños a 0.25 g/kg de peso corporal.

Cuando se administra carbón activado, éste debe ir asociado al uso de catárticos (si el paciente no presenta diarrea). Las dosis de los más conocidos son:

Sulfato de magnesio o de sodio (Tener precaución con los pacientes que presentan alteración de la función renal y cardíaca)

    • Adultos y mayores de 12 años: 20 - 30 g
    • Menores de 12 años: 250 mg/kg de peso corporal.

Sorbitol

    • Adultos y mayores de 12 años: 1 g/kg de peso corporal
    • Niños: 0.5 g/kg de peso corporal.

Manitol

    • En dosis de 3 - 4 ml/kg. de peso corporal.

b. Aumentar la excreción del tóxico

Para favorecer la eliminación del tóxico absorbido debe mantenerse una diuresis adecuada de por lo menos 50 - 60 ml/hora.

3. Antídotos

No existe antídoto para el tratamiento de las intoxicaciones por los fungicidas tratados en esta unidad.

En el caso de los compuestos de cobre la administración de quelantes como el dimercaprol (BAL) y la d-penicilamina puede ser útil.

Dosis de dimercaprol (vía intramuscular):

Grado de intoxicación

Intoxicación grave

Intoxicación leve a moderada

Dosis

3 mg/kg de peso corporal

2.5 mg/kg de peso corporal

Frecuencia

1er día - cada 4 horas
2do día - cada 4 horas
3er día - cada 6 horas
4o día en adelante - cada 12 horas hasta mejoría.

1er día - cada 6 horas
2do día - cada 6 horas
3er día - cada 12 horas
4o día en adelante - cada 24 horas hasta mejoría.

Efectos secundarios del BAL :

Náuseas, cefalea, sensación de quemazón y hormigueo, sudoración, dolor en el abdomen y en la espalda, temblor, inquietud, taquicardia, aumento de la presión arterial y fiebre. A dosis muy altas se presentan coma y convulsiones. Los síntomas agudos generalmente pasan a los 30 - 90 minutos. Los antihistamínicos o una dosis oral de 25 a 50 mg de sulfato de efedrina también mejoran la sintomatología, sobre todo se administran minutos antes de la inyección del BAL. Se pueden formar abscesos estériles ("fríos") en los lugares de aplicación de las inyecciones. 

Dosis de d-penicilamina.

  • Adultos 25 mg/kg/día hasta un máximo de 2 g, en 2 ó 3 dosis
  • Niños 30 - 40 mg/kg/día en 3 dosis

Contraindicaciones para utilización de la d-penicilamina:

  • Alergia a la penicilina
  • Insuficiencia renal.

Efectos secundarios de la d-penicilamina:

  • Reacciones de hipersensibilidad (rash, prurito, fiebre, etc.)
  • Leucopenia, trombocitopenia, anemia hemolítica, agranulocitosis.
  • Hepatitis y pancreatitis.
  • Anorexia, náusea, vómito y dolor abdominal.

4. Tratamiento sintomático

a. Convulsiones:

Si se presentan convulsiones, debe administrarse diazepán en dosis de 10 mg en el adulto repitiendo la dosis cada 5 a 10 minutos hasta desaparecer la convulsión, con un máximo de tres dosis.

La dosis pediátrica es de 0.25 mg a 0.4 mg/kg de peso corporal cada cinco minutos hasta un máximo de tres dosis.

b. En los ditiocarbamatos maneje el efecto "antabuse" :

Posición de trendelenburg, oxígeno, líquidos intravenosos, respiración asistida con ventilador mecánico.

c. En los intoxicados con compuestos de cobre:

  • Vigile al paciente para detectar tempranamente, por signos clínicos o hallazgos de laboratorio, cualquier evidencia de hemólisis. Si ésta se produce se debe mantener una diuresis alcalina (orina con un pH cercano a 7.5 ), mediante la adición de bicarbonato de sodio a los líquidos que se aplican parenteralmente. A menos que la metahemoglobinemia sea severa (30 a 40%), no se aconseja la administración de azul de metileno.
  • Para el dolor puede ser necesaria la administración de analgésicos tipo morfina.
  • Tratamiento del choque.

5. Otras medidas

En la etiqueta del producto el médico encontrará indicaciones sobre las sustancias a la que se expuso la persona intoxicada, el tratamiento y dónde conseguir información adicional. Por estas razones, siempre que se pueda se debe solicitar la etiqueta y una muestra del tóxico.

No olvide que es obligatorio reportar el caso a las autoridades de salud de su país indicando el agente causal.

EJERCICIOS INTRATEXTO

Concluya el folleto con los primeros auxilios que los Auxiliares de Enfermería deben prestar a los intoxicados por fungicidas y con una lista de medicamentos que deben preparar para que el médico los administre.

Ahora cuenta usted con un material didáctico que puede utilizar para capacitar al personal bajo su supervisión directa

IV. Bibliografía

  1. Canadian Centre for Occupational Health and Safety. Cheminfo. Montreal: Canadian Centre for Occupational Health and Safety, 1990.

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  3. Levine, R.S., Davies, J.E. "Toxicidad de plaguicidas y modo de acción", en J.E. Davies, V.H. Freed y F.W. Whittemore, eds., Enfoque agromédico sobre manejo de plaguicidas. Washington: Organización Panamericana de la Salud.

  4. Levine, R.S., Davies, J.E. "Aspectos clínicos de la intoxicación aguda", en J.E. Davies, V.H. Freed y F.W. Whittemore, eds., Enfoque agromédico sobre manejo de plaguicidas. Washington: Organización Panamericana de la Salud.

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  13. New Jersey Department Of Health. Right to Know Program. Chlorothalonil

  14. MSDS Chlorothalonil. Http:// www.siri.org

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