ObjetivosDespués de haber estudiado este capítulo, deberá estar usted
capacitado para:
- Explicar la manera de evitar las intoxicaciones.
- Ayudar a la gente a mejorar la seguridad en sus viviendas, en los
lugares de trabajo y en la comunidad en general.
Es mejor, más seguro y más barato, evitar las intoxicaciones que
curarlas. En su mayoría pueden evitarse.
Todo el mundo - niños, padres, agricultores, maestros, obreros
industriales y agentes de salud - está en condiciones de mejorar la
seguridad de las viviendas, los lugares de trabajo y la comunidad en
general.
Qué
puede hacer usted paro mejorar la seguridad en las viviendas, los lugares de trabajo y la comunidad en general
Debe hacer tres cosas:
- En primer lugar, identifique todos los casos de intoxicación que
se hayan producido en la comunidad durante los últimos años.
Entérese de cómo se desarrollaron, dónde se produjeron y cuáles
fueron los tóxicos implicados. Reflexione sobre las posibles
causas de esas intoxicaciones.
- Pregúntese cómo podrían haberse evitado las intoxicaciones
registradas en la comunidad. En este capítulo se sugieren
numerosas medidas para prevenir las intoxicaciones. Consulte con
el centro de toxicología local acerca de los casos registrados en
su comunidad. El personal del centro puede estar en condiciones
de sugerir posibles medidas preventivas.
- Hable con la gente sobre los medios de evitar intoxicaciones.
Comparta sus informaciones con los demás y ayúdeles a comprender
por qué se producen las intoxicaciones y qué puede hacerse para
evitar que se repitan.
- Hable con las familias y los grupos de higiene
maternoinfantil sobre la prevención de intoxicaciones en el
hogar. Hágales ver que hay que enseñar a los niños, desde
sus primeros años, a no tocar, comer o utilizar en sus
juegos medicamentos o productos químicos de uso doméstico.
- Hable con los maestros acerca de la manera de informar a los
niños sobre el riesgo de intoxicaciones en el hogar y sobre
los peligros de las plantas, serpientes y otros animales
venenosos. Por ejemplo, los maestros podrían pedir a los
niños que se enteraran de los accidentes ocurridos en la
comunidad y sugirieran posibles medios para evitarlos.
- Hable con los líderes o los miembros de comités comunitarios
sobre los accidentes registrados en la comunidad. Sugiérales
a éstos y a los miembros de la comunidad posibles medidas
para mejorar la seguridad comunitaria.
- Visite de vez en cuando los hogares y los lugares de
trabajo, no para criticar sino para ayudar a la gente a
detectar los peligros y mejorar la seguridad.
En este capítulo se indica lo que hay que recomendar a la gente
respecto de lo que debe hacer y lo que no debe hacer para evitar las intoxicaciones.
Cuando lea usted este capítulo por primera vez, quizás piense: «Los
miembros de mi comunidad no pueden hacer esto. ¿Cómo voy a decirles
que hay que llevar botas para evitar las mordeduras de serpiente,
cuando ni siquiera disponen de dinero para comprarse zapatos? ¿Cómo
voy a decirles que los medicamentos deben guardarse en un armario
cerrado, cuando en nuestras casas no tenemos armarios?»
La comunidad debe estar informada de las medidas más eficaces para
evitar las intoxicaciones y tratar de aplicarlas. Ahora bien, antes de
explicar a la gente cómo evitar las intoxicaciones, tendrá usted que
reflexionar para que sus recomendaciones se adapten a la situación
local. Puede haber otras medidas que resulten igualmente eficaces. La
gente puede decirle, por ejemplo, que en sus casas tienen sitios tan
seguros como un armario con cerradura. También es posible que, si la
comunidad lo desea, algún carpintero local construya armarios o
gavetas que puedan cerrarse con llave.
Proceda usted por etapas: por ejemplo, si la gente no está en
condiciones de comprar botas, empiece por sugerirle que calce
sandalias u otro calzado sencillo de fabricación local.
¿Qué puede
hacerse para evitar las intoxicaciones?
Hay que manipular con precauciones todos los compuestos químicos, no
solamente los que se sepa que son tóxicos. Muchos compuestos que quizá
no se consideren tóxicos pueden perturbar la salud o producir quemaduras.
Es muy importante proteger a los niños, que no pueden protegerse por
sí mismos y no comprenden que ciertas cosas pueden ser tóxicas.
Muchas intoxicaciones podrían evitarse si los productos químicos se
guardaran, utilizaran y eliminaran en condiciones de seguridad.
Conservación de los
productos químicos en condiciones de seguridad
Utilización de los productos químicos en condiciones de seguridad
- Utilice los medicamentos, productos de limpieza, plaguicidas y
otros productos químicos como es debido y en la cantidad adecuada
(ni más ni menos). Hay que leer la etiqueta y seguir
escrupulosamente las instrucciones del fabricante (fig. 6). Las
personas analfabetas deben recurrir a alguien que sepa leer.
Puede ser peligroso utilizar productos químicos conservados en
recipientes sin etiquetar. Conviene pedir al distribuidor un
recipiente etiquetado.
Fig.
6. Lea siempre las instrucciones que figuran en las
etiquetas de los medicamentos, productos de limpieza,
plaguicidas y otros productos químicos.
Eliminación de
los residuos químicos y los recipientes vacíos en condiciones de seguridad
Fig.
7. Entierre o queme los recipientes vacíos y los residuos
químicos lejos de las viviendas, de las fuentes de
abastecimiento de agua y de los cultivos
En el resto de este capítulo se dan normas más detalladas sobre la
manera de evitar los diferentes tipos de intoxicaciones descritos en
el capítulo 2.
Seguridad
en el hogar
Cómo conservar los productos químicos en condiciones de seguridad
- Guarde todos los productos químicos de uso doméstico en sitios
donde los niños no los puedan ver ni coger. Los medicamentos,
insecticidas, herbicidas y raticidas deben guardarse en un
armario o gaveta con cerradura o en un armario alto.
- Guarde los medicamentos, plaguicidas y productos de uso
doméstico en sus propios recipientes.
- Mantenga los frascos y botellas bien cerrados con tapón (fig.
8). También las cajas deben estar cerradas. Si un niño encuentra
un recipiente abierto, es posible que se beba el contenido antes
de que sea posible evitarlo. Cierto es que también puede tratar
de abrir un recipiente cerrado, pero esto lleva cierto tiempo y
para un niño pequeño suele ser difícil. Lo más probable es que un
adulto lo vea y le impida abrir el recipiente.
Fig.
8. Mantenga los frascos y botellas siempre cerrados
- No deje artículos de limpieza en el suelo, bajo el lavadero de
la cocina o en armarios de poca altura que un niño pueda abrir
fácilmente (fig. 9).
Fig.
9. No guarde los productos de limpieza en un armario de
poca altura que los niños puedan abrir.
Cómo utilizar medicamentos
y productos de uso doméstico en condiciones de seguridad
Medicamentos
- Cerciórese de que toma o administra la dosis adecuada del
medicamento. Infórmese de cuál es la dosis adecuada leyendo la
etiqueta o consultando a un agente de salud. Tenga mucho cuidado
de no tomar o administrar demasiado medicamento. Una dosis excesiva puede producir trastornos graves. No hay que pensar
jamás que tomando todo el medicamento de una vez va a curarse uno antes.
- Deje el medicamento en un lugar seguro en cuanto haya tomado o
administrado la dosis prescrita.
- No tome medicamentos ni se los dé a otros sin que lo autorice
el médico o el agente de salud.
- No dé a los niños ningún medicamento que no se les haya
prescrito.
- No diga a los niños que los medicamentos son golosinas. Los
niños no advierten la diferencia y quizá más tarde se intoxiquen
tomando medicamentos como si fueran golosinas.
Productos de uso doméstico (artículos de limpieza o plaguicidas)
- Lea la etiqueta. Cerciórese de que sabe cómo utilizar el
producto y en qué cantidad, y solicite información sobre la
manera de utilizar el producto sin riesgos.
- Tenga en la mano el producto mientras trabaja con él o, si es
indispensable dejarlo en alguna parte, escoja un sitio donde no
lo pierda de vista. Un niño puede apoderarse en un instante de
una botella abierta y beber el líquido o salpicarse con él la
piel o los ojos.
- Limpie las zonas salpicadas por el producto químico y
cerciórese de que el recipiente o botella están bien limpios y
secos por fuera.
- Guarde inmediatamente los productos químicos después de
usarlos. Si quedan fuera del sitio donde se guardan
habitualmente, los niños pueden apoderarse de ellos.
- No pulverice plaguicidas domésticos sobre los alimentos o los
juguetes de los niños.
- No mezcle distintos productos de limpieza o productos de otro
tipo.
- Si se trata de un producto que hay que mezclar con agua antes de
usarlo, no lo mezcle en un recipiente que se utilice para
alimentos o bebidas.
Eliminación de los productos domésticos en condiciones de seguridad
- Mantenga tapados los cubos de la basura para evitar que los
niños extraigan algo de ellos.
- Utilice los sistemas locales para eliminar las basuras
domésticas. No deje las basuras en las inmediaciones de la
vivienda, y no las descargue en algún otro sitio.
- Absténgase de perforar, calentar o quemar recipientes
presurizados. Si la comunidad acostumbra incinerar la basura, no
arroje recipientes presurizados al fuego. Tales recipientes se
deben enterrar.
Otras maneras de evitar intoxicaciones en el hogar
- Mantenga limpios los suelos y las paredes. Rellene los agujeros
y grietas que puedan servir de refugio a los insectos o permitir
la entrada de reptiles en la vivienda.
- Mantenga en buen estado los calentadores, estufas y hornillos
de gas o de combustible líquido a fin de que no produzcan
cantidades peligrosas de monóxido de carbono.
- Mantenga limpias, sin hollín y permeables al aire exterior las
chimeneas y salidas de humos a fin de que no se acumule en la
vivienda el monóxido de carbono producido por la cocina o la
estufa.
- No utilice calentadores, estufas u hornillos en habitaciones
que no tengan chimenea o salida de humos o una simple ventana que
pueda abrirse para que entre el aire fresco y salgan los humos
que contengan monóxido de carbono.
Cómo
evitar las intoxicaciones con plaguicidas
El uso de plaguicidas está muy extendido y en algunos países se
registran muchos casos de enfermedad o defunción causados por
intoxicaciones con esos productos. Tales accidentes pueden evitarse si
los plaguicidas se utilizan en condiciones de seguridad y se toman las
precauciones adecuadas.
Las personas que trabajan en lugares en donde se utilizan o almacenan
plaguicidas (plantaciones, granjas, fábricas o establecimientos
comerciales) deben saber cómo manejar y utilizar sin riesgo esos
productos. Todos los miembros de la comunidad deben estar informados
de los peligros que entraña su utilización y de la manera de
evitarlos.
La mayor parte de estas normas son aplicables a los lugares donde se
almacenan o utilizan productos químicos de cualquier tipo. Si el
lector desea recibir más información sobre seguridad en el trabajo,
deberá dirigirse a un experto en problemas de higiene laboral.
Almacenamiento de
plaguicidas en condiciones de seguridad
-
Mantenga los plaguicidas en sus recipientes. Es peligroso
transferir un plaguicida a otro recipiente, por el riesgo de que
se confunda con un alimento o una bebida.
- Almacene los plaguicidas en no local seguro y cerrado. Solicite
la opinión de un agrónomo sobre la ubicación del almacén y la
manera de construirlo. Conviene indicar la presencia del almacén
mediante señales de peligro e instalar cerraduras en las puertas
y barrotes en las ventanas a fin de evitar la entrada de personas
(especialmente niños) no autorizadas.
- Haga una lista de todos los productos almacenados y actualícela
regularmente. No deje la lista en el almacén; guárdela en un
lugar seguro que sea accesible en caso de incendio, Tenga en el
almacén las fichas de seguridad química y los números de teléfono
a los que deba recurrirse en caso de emergencia.
- Mantenga los plaguicidas, especialmente los cebos raticidas y
las semillas tratadas, lejos de los productos alimenticios a fin
de que no se puedan confundir con ellos.
- No guarde plaguicidas agrícolas en zonas habitadas. Consérvelos
en un local aparte. Los únicos plaguicidas que pueden guardarse
en casa son los destinados a combatir plagas domésticas.
- No guarde plaguicidas en botellas de bebidas u otros
recipientes utilizados normalmente para conservar alimentos o
bebidas.
Utilización de
plaguicidas en condiciones de seguridad
Todas las personas que utilizan plaguicidas deben haber recibido en
primer lugar un adiestramiento sobre los métodos de aplicación, el
funcionamiento, la limpieza y el mantenimiento del equipo y las
precauciones de seguridad correspondientes.
Todo plaguicida, como cualquier otro producto químico, debe llevar una
etiqueta en la que se indique quién lo ha fabricado y cómo utilizarlo
con eficacia y sin riesgos. También deben figurar información sobre
los posibles riesgos y las precauciones que hay que tomar,
instrucciones para los primeros auxilios y consejos al personal de
salud. Si el recipiente es demasiado pequeño, esta información puede
figurar aparte en un prospecto. También pueden adjuntarse un prospecto
de información sobre el producto y una ficha de seguridad química.
- Advierta previamente a sus vecinos cuando vaya a hacer
rociamientos de plaguicidas.
- Cerciórese de que el material y el equipo están en buen estado
de funcionamiento y son objeto de comprobaciones regulares.
- Vístase con ropa ligera de trabajo que recubra la mayor parte
de la superficie cutánea cuando vaya a mezclar o aplicar
plaguicidas, así como cuando limpie el equipo y los recipientes
vacíos o evacue los restos del plaguicida utilizado. Calce botas
o zapatos que recubran bien los pies. Los guantes y mascarillas
brindarán una protección complementaria contra las salpicaduras.
Tenga ropa limpia de repuesto.
- Vístase con ropa de protección y utilice un equipo de seguridad
si así lo exige el texto de la etiqueta. Si en ésta se recomienda
el empleo de ropa o equipo de protección significa que el
producto puede causar daños o incluso la muerte si se utiliza sin
dicha protección. Cerciórese de que toda la ropa y todo el equipo
de protección son objeto de las comprobaciones adecuadas y de que
se mantienen y guardan en las condiciones debidas.
- Mezcle solamente la cantidad del producto químico que pueda
usarse en una jornada. De este modo no tendrá necesidad de
eliminar restos del plaguicida o de dejarlos para el día
siguiente.
- Prevea agua y jabón en cantidad suficiente para lavarse.
- Lave los guantes antes de quitárselos.
- Lávese bien las manos con agua y jabón después de haber
manipulado o utilizado plaguicidas. Lávese las manos con agua y
jabón antes de comer, beber, masticar tabaco, fumar, frotarse los
ojos o llevarse los dedos a la boca.
- No esté nunca solo cuando tenga que mezclar o utilizar
plaguicidas muy venenosos.
-
Deje inmediatamente de trabajar si, cuando esté utilizando un
producto químico, sufre una erupción cutánea o se siente mal, le
falla la vista o empieza a sudar más de lo habitual o siente una
sed anormal, o incluso si acusa un dolor de cabeza o síntomas de
catarro o resfriado. Adviértaselo a su empleador y diríjase
inmediatamente a un médico. Muéstrele la etiqueta del producto,
el prospecto o la ficha de información.
- Infórmese sobre si es o no peligroso cosechar y comer vegetales
que hayan sido rociados con plaguicidas.
- Entierre o queme los productos alimenticios que se hayan
contaminado con plaguicidas.
- No utilice equipo de protección sucio o deteriorado, ropa de
protección sucia o rota ni guantes o botas que no sean
impermeables. Puede ser más peligroso utilizar ese material que
no utilizar nada.
- No desempaquete sin guantes los productos en polvo ni
introduzca las manos o los brazos desnudos en líquidos para
agitar las mezclas (fig. 10). Prepare las soluciones utilizando
utensilios de medida y recipientes especiales para las mezclas
(fig. 10). No utilice ese material más que para los
plaguicidas.
Fig.
10. Cuando prepare mezclas de plaguicidas, vístase
con ropa de protección y utilice recipientes que no
tengan ningún otro uso.
- No mida ni mezcle plaguicidas en el interior o en la proximidad
de las viviendas ni en los sitios donde se guarda el ganado.
-
No sople ni aspire en las boquillas de los pulverizadores para
desatrancarlas. Utilice con ese fin agua o una brizna de hierba.
- No haga rociamientos de plaguicidas si sopla un viento fuerte,
ya que éste podría desviar las gotitas hacia usted o hacia las
casas o los animales situados en las inmediaciones.
- No deje los plaguicidas fuera del almacén sin vigilancia.
- No permita el paso a los campos en donde se estén haciendo
rociamientos.
- No permita que los niños beban o jueguen en las inmediaciones
del equipo de rociamiento o en los sitios donde se mezclan
plaguicidas ni en la proximidad de un campo que esté siendo
rociado.
- No permita que los niños utilicen plaguicidas.
Eliminación en condiciones de seguridad de recipientes vacíos y
restos de plaguicidas
- Pregunte al personal de extensión agrícola cuál es el
procedimiento más seguro para eliminar las reservas de
plaguicidas no utilizadas y los recipientes vacíos. La mayor
parte de los residuos se pueden enterrar, pero esa solución no es
aconsejable para todos los productos químicos y puede estar
prohibida en algunas regiones. Importa mucho elegir con cuidado
el método y el lugar de incineración o de enterramiento a fin de
no poner en peligro a las personas o al medio ambiente. No
evacue plaguicidas o residuos contaminados por éstos en fosas
comunitarias destinadas a la basura doméstica. Los límites de
esta obra no permiten formular recomendaciones más específicas
sobre evacuación de desechos químicos.
- Siempre que sea posible, utilice todo el producto en la
operación de rociamiento, a fin de no tener que eliminar el
material sobrante. Si esto no es posible, extraiga todo el
producto no utilizado de los depósitos y elimine pequeñas
cantidades del plaguicida diluido restante vertiéndolas en un
foso alejado de viviendas, pozos, cursos de agua y sembrados.
Recabe asesoramiento profesional sobre el lugar donde excavar el
foso e infórmese sobre la cantidad de residuos que puede
depositar en él y la frecuencia con que puede hacerlo. Rodee el
foso con una valla para impedir el acceso de los niños y ponga un
letrero en la puerta para indicar la presencia del material
tóxico enterrado.
- Lave todo el equipo después de usarlo y guárdelo luego en el
almacén. Recoja el agua de lavar en un recipiente vacío y
viértala en el foso utilizado para evacuar las cantidades
pequeñas de plaguicida diluido restante.
-
Lave tres veces con agua los recipientes vacíos. Cuando se
mezclan plaguicidas suelen quedar envases vacíos. Si se lavan
éstos a fondo, el agua utilizada puede verterse luego en el
depósito utilizado para los rociamientos. Si no conviene usarla
de nuevo, habrá que verterla en el foso utilizado para evacuar
pequeñas cantidades del plaguicida diluido. Una vez limpios, los
envases vacíos se deben guardar en el almacén de plaguicidas
hasta que puedan eliminarse en condiciones de seguridad.
- Lávese a fondo después del trabajo y vístase con ropa limpia.
- Lave a diario toda la ropa de trabajo, sin mezclarla con la
otra ropa. No lleve nunca en casa la ropa de trabajo ni deje
prendas sucias.
- No lleve a casa los productos químicos sobrantes. Déjelos en el
almacén.
-
No utilice envases vacíos para cocinar o guardar alimentos o
agua destinada a la bebida de las personas o el ganado, ya que es
imposible eliminar por completo el producto plaguicida y, por
consiguiente, los envases pueden ser peligrosos. Los envases de
plástico se deben lavar como ya se ha dicho y a continuación se
deben agujerear en la base o en los lados para que no puedan
volver a usarse (fig. 11). Lo mismo se debe hacer con los toneles
de acero y los pequeños recipientes de hojalata (en cambio, no
deben agujerearse los recipientes cerrados a presión).
Fig.
11. Agujeree los recipientes vacíos de productos
químicos de manera que no puedan utilizarse para
almacenar alimentos o agua
Qué pueden
hacer los empleadores para evitar intoxicaciones en los lugares de trabajo
Medidas generales
Los empleadores deben proteger a su personal de los peligros
inherentes al empleo de productos químicos. Con ese fin, pueden hacer
varias cosas:
- Aplicar la reglamentación nacional y local sobre salud y
seguridad.
- Elegir los productos químicos menos peligrosos. Si varios
productos químicos pueden tener el mismo efecto, elíjase el menos
tóxico.
- Elegir un equipo seguro y utilizarlo con las debidas
precauciones.
- Procurar que el personal se exponga lo menos posible a los
productos químicos. Si procede, por ejemplo, utilícense
ventiladores mecánicos en los edificios donde se empleen o
almacenen productos químicos.
- Facilitar al personal equipo y ropa, si procede, para protegerlo
de la exposición a los productos químicos. Tanto la ropa como el
equipo deben mantenerse en buen estado.
- Utilizar advertencias y señales de precaución.
Asimismo deberán:
- informar debidamente a los trabajadores en caso de que estén
utilizando productos químicos peligrosos;
- informar a los trabajadores sobre los peligros y cerciorarse de
que han asimilado bien esa información;
- enseñar e incitar a los trabajadores a utilizar el equipo de
seguridad y la ropa protectora y a utilizar los productos
químicos con las debidas precauciones;
- verificar de vez en cuando si los trabajadores utilizan el equipo
de seguridad y la ropa protectora y si emplean los productos
químicos con las debidas precauciones. Informar a los que no lo
hagan de los peligros que corren.
Vigilancia del estado de salud de los trabajadores y de su exposición
a los productos químicos
El personal no debe estar expuesto a una cantidad de productos
químicos que pueda provocar enfermedades o deteriorar su salud. Habrá
que determinar y registrar la cantidad de productos químicos presentes
en la atmósfera del lugar de trabajo. Habrá que organizar, si procede,
exámenes médicos periódicos del personal para descartar posibles
efectos nocivos y determinar si deben tomarse medidas especiales para
evitar la exposición.
Primeros auxilios y
situaciones de emergencia
- En todos los lugares de trabajo el personal debe tener la
posibilidad de recibir primeros auxilios.
- El adiestramiento en primeros auxilios siempre debe formar parte
de la formación profesional.
En cada lugar de trabajo habrá que evaluar los posibles riesgos del
empleo de sustancias tóxicas y facilitar además a los trabajadores el
adiestramiento, el equipo de primeros auxilios y el material que
precisen para hacer frente a esos riesgos, así como algunos medios de
comunicación y transporte para casos de accidente.
Adiestramiento
Los empleadores deben enseñar a todos los trabajadores lo que hay que
hacer en cualquier caso de accidente, emergencia o traumatismo.
Asimismo deben enseñarles a aplicar en la práctica los primeros
auxilios. De vez en cuando deben cerciorarse de que el personal no ha
olvidado esas enseñanzas.
En todos los lugares de trabajo debe haber uno o varios trabajadores
adiestrados en la prestación de primeros auxilios a fin de que puedan
encargarse de aplicar las medidas correspondientes en caso de
emergencia (intoxicación, traumatismo o malestar súbito). En muchos
países la reglamentación laboral nacional exige que en las empresas de
cierto volumen haya siempre una persona adiestrada en primeros
auxilios, pero también en las empresas menos importantes a las que no
se aplica esa reglamentación hacen falta personas que posean esa
formación. Incluso las personas que trabajan solas deben estar
informadas de la metodología de los primeros auxilios y de los
posibles peligros de su trabajo. El número de personas a las que habrá
que adiestrar en materia de primeros auxilios dependerá de la
importancia del riesgo. Los candidatos a esa formación pueden ser
trabajadores o supervisores o, en el caso de las personas que trabajan
a domicilio, otros miembros adultos de la familia.
Equipo
El material de primeros auxilios debe estar siempre presente en los
lugares de trabajo en que se utilicen productos químicos peligrosos.
Así, por ejemplo, cuando se empleen líquidos corrosivos puede ser
necesario prever un baño ocular o un simple frasco de plástico con una
solución antiséptica apropiada para lavar los ojos. Si el líquido
corrosivo puede salpicar y entrar en contacto con la piel, quizá sea
necesario instalar una ducha. En los sitios donde se utilicen gases
irritantes o tóxicos (p. ej., cloro o dióxido de carbono) habrá que
disponer de mascarillas respiratorias de emergencia a fin de que los
trabajadores puedan escapar o salvar a otros si se produce un escape
de gas. En algunos casos puede ser necesario un equipo especial para
rescatar a las víctimas de un accidente.
Suministros
Si en el lugar de trabajo se utilizan productos químicos tóxicos de
acción muy rápida puede ser necesario incluir antídotos en el botiquín
de primeros auxilios. En los sitios donde se utiliza cianuro, por
ejemplo, conviene disponer de cápsulas de nitrito de amilo.
Obtención de
ayuda y traslado al hospital de las personas afectadas
En caso de accidente laboral, lo mejor es pedir ayuda a un compañero
de trabajo o, en el caso de las personas que trabajan a domicilio, a
un miembro de la familia o a un vecino.
Los empleadores deben saber cómo actuar y a quién recurrir en los
casos de accidente o emergencia en que estén implicados productos
químicos peligrosos.
Para hacer frente a estas situaciones, puede ser conveniente colocar
carteles con instrucciones claras sobre lo que hay que hacer y sobre
las personas a las que hay que recurrir. En dichos carteles deben
figurar los números de teléfono de los servicios de urgencia, de
asistencia médica general o de tratamiento de las intoxicaciones más
próximos, así como instrucciones sobre la manera de ponerse en
contacto con ellos. También deben figurar instrucciones escritas y
gráficas sobre la forma de prestar los primeros auxilios y de obtener
seguidamente la asistencia médica necesaria. Los empleadores deben
verificar de vez en cuando que esas instrucciones sigan siendo
válidas, averiguando por ejemplo si los dispensadores de ayuda siguen
siendo los mismos.
Cooperación entre
empleadores y trabajadores
Los empleadores, los trabajadores y sus representantes deben cooperar
estrechamente en la aplicación de las mencionadas medidas de
seguridad. Los trabajadores deben cuidar de su propia salud y
seguridad ateniéndose a las instrucciones y al adiestramiento que les
proporcionen sus empleadores, utilizando. equipo y ropa de protección
como es debido y comunicando inmediatamente a sus supervisores
cualquier situación que pueda ser peligrosa.
Los trabajadores deben ser informados de los peligros que entraña el
empleo de productos químicos en su trabajo, y se les debe enseñar a
trabajar a cubierto de esos peligros.
Cómo evitar
las mordeduras de serpientes
Cuando una persona y una
serpiente se encuentran, lo normal es que esta última trate de escapar
si se le da la posibilidad. Por lo general, las serpientes sólo
muerden cuando se ven sorprendidas por un movimiento repentino y
no pueden huir.
- No salga al campo sin zapatos. Para caminar por la hierba alta
o en la maleza lo mejor es llevar botas altas de cuero por debajo
de los pantalones (fig. 12).
Fig.
12. Para protegerse de las mordeduras de
serpientes, lo mejor es llevar botas altas
por debajo de los pantalones
- Infórmese sobre las serpientes venenosas locales. Aprenda a
distinguirlas y entérese de dónde viven. La mayor parte de ellas
viven en el suelo, pero algunas viven en los árboles o arbustos.
Infórmese de si hay variedades que escupen ponzoña y sobre la
manera que tienen de atacar.
- Tome precauciones por la noche, ya que es entonces cuando
inician su actividad muchas serpientes. Diga a los niños que no
anden descalzos y que lleven una linterna cuando salgan por la
noche. Dígales también que no hostiguen a ninguna serpiente.
- No se acerque a las serpientes; si no puede alejarse a tiempo,
absténgase de hacer movimientos bruscos.
- No toque nunca a una serpiente, ni siquiera aunque parezca
muerta. Algunas «se hacen las muertas» para que no las ataquen.
- No levante piedras o troncos ni meta la mano o el pie en
agujeros del terreno. Antes de pasar sobre un tronco examine bien
el otro lado por si hay serpientes.
- No duerma en el suelo. Durante el sueño podría colocarse sobre
una serpiente al cambiar de postura o bien la serpiente se le
podría acercar en busca de calor.
Cómo evitar picaduras y mordeduras de insectos, arañas y escorpiones
- Averigüe si existen arañas, orugas, escorpiones e insectos
venenosos en la zona. Aprenda a distinguirlos e infórmese sobre
los sitios donde viven.
- Para evitar las picaduras de abejas cuando trabaje entre flores o
frutos, vístase con pantalones largos, camisa de manga larga y
guantes, y cúbrase lo mejor posible la cabeza y la cara (fig.
13). No lleve objetos que atraigan a las abejas, tales como ropa
de colores vivos, joyas, botones o broches brillantes, ni utilice
perfumes, jabón o champú de aroma penetrante.
Fig.
13. Para evitar las mordeduras y picaduras de insectos,
vístase con ropa de protección cuando trabaje
entre flores o frutos
- No
salga al exterior descalzo o con zapatos abiertos.
- No
toque a los insectos, orugas, arañas, escorpiones o ciempiés.
- No
apoye las manos en los montones de hoja seca, los viejos troncos
o los agujeros de los árboles donde puede haber insectos, orugas,
arañas, escorpiones o ciempiés.
Cómo evitar la ingestión de plantas, hongos y peces venenosos
- Entérese de cuáles son las plantas y los hongos venenosos
existentes en la localidad y de qué aspecto tienen. Cerciórese de
que es capaz de reconocerlos. Hay plantas, hongos y peces
comestibles muy difíciles de distinguir de los venenosos.
- Aprenda a preparar correctamente los alimentos. Algunas plantas
(p. ej., la mandioca) son venenosas si no se preparan o cocinan
como es debido, mientras que otras, así como algunos peces,
tienen partes venenosas que no se deben comer.
- Cuando cocine peces tropicales, separe la carne de la cabeza,
la piel y los intestinos lo antes posible, ya que pueden contener
grandes cantidades de veneno.
- No compre hongos a
vendedores callejeros.
- No coma pescado que no esté fresco. Algunos peces son
comestibles cuando están frescos, pero cuando llevan cierto
tiempo muertos son venenosos.
Cómo evitar las infecciones por alimentos contaminados con microbios
- Mantenga limpia la cocina. Mantenga limpios los utensilios de
cocina, así como las mesas y demás superficies en las que se
preparen las comidas.
- Proteja los alimentos manteniéndolos tapados o en cajas o
armarios revestidos de tela metálica (fig. 14).
Fig.
14. Proteja los alimentos de la contaminación
provocada por animales
- Lávese
bien las manos con jabón y agua limpia antes de tocar o preparar
la comida. Cualquier corte o ulceración en los dedos debe recubrirse
con un apósito limpio.
- Hierva
los platos y cubiertos utilizados por personas enfermas antes
de que los utilice cualquier otra persona.
- No
guarde productos alimenticios durante largo tiempo en un sitio
caluroso. No guarde las sobras de alimentos cocinados si
no puede mantenerlas a baja temperatura o en un refrigerador.
- No
deje que moscas u otros insectos, gusanos, ratas u otros animales
toquen los alimentos o anden sobre ellos, pues pueden transportar
gérmenes y propagar enfermedades.
- No
deje que se deposite polvo sobre los alimentos, ni que la
gente los toque.
- No
deje abandonados restos de alimentos o platos sucios, ya que
atraen las moscas y favorecen la proliferación de gérmenes.
- No
deje en el suelo los utensilios limpios.
- No
coma carne cruda o poco hecha. Cuézala o ásela a fondo.
- No
coma alimentos que estén pasados de fecha o huelan mal.
- No
coma el contenido de latas de conserva que estén dilatadas
o que suelten aire a presión al abrirlas. En particular, tenga
mucho cuidado con el pescado enlatado.
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