Mantenga al paciente en reposo en un sitio tranquilo y cómodo, bien
iluminado y ventilado. Vigílelo a fin de advertir cualquier cambio que
pueda indicar una mejoría o un empeoramiento. Anote cuatro veces al
día la temperatura, el pulso y el número de respiraciones por minuto.
Si el paciente está despierto y es capaz de beber, incítele a que beba
gran cantidad de líquido. Adminístrele líquidos simples (p. ej., agua,
sopa, gachas de maíz o agua de arroz). No le dé alcohol ni café.
Procure que beba frecuentemente pequeñas cantidades, durante todo el
día. Un adulto necesita beber a diario dos litros o más.
Vigile la posible aparición de signos de deshidratación. Anote la
cantidad de líquido bebido y el número de veces que el paciente orina
o mueve el vientre. Conserve esta información para facilitársela al
médico.
Si el paciente está deshidratado a causa de vómitos, diarrea o
quemaduras cutáneas, tendrá que administrarle más líquidos.
La diarrea puede ser útil para eliminar el tóxico del cuerpo pero si
es muy profusa o dura mucho tiempo el paciente puede perder demasiada
agua y quedar deshidratado. Este problema se plantea más a menudo
cuando la gente come alimentos contaminados con microorganismos que en
las intoxicaciones por productos químicos o medicamentos. Aunque
muchas sustancias tóxicas causan diarrea, ésta no suele ser tan
duradera que provoque una deshidratación.
La deshidratación afecta a personas de todas las edades, pero se
desarrolla con más rapidez y es más peligrosa en los niños pequeños.
Un niño con diarrea pierde con gran celeridad grandes cantidades de
agua y puede morir en pocas horas.
Si la diarrea dura mucho tiempo, hay que preocuparse de que el
paciente reciba una alimentación suficiente. Es muy importante
prevenir la deshidratación y la malnutrición administrando abundantes
bebidas y alimentos adecuados.
En los casos de diarrea no hay que administrar medicamentos,
especialmente si el paciente es un niño pequeño.
En los casos de diarrea, la pérdida de agua no plantea ningún problema
si desde el principio se administra al paciente abundante líquido. Los
pacientes con diarrea acuosa deben beber grandes cantidades de líquido
desde el momento en que se inicia la diarrea a fin de reemplazar el
agua y las sales que pierde el cuerpo.
Administre al enfermo líquidos simples, tales como agua, sopa, gachas
de maíz, agua de arroz o cualquier líquido disponible que el paciente
acepte. Administre una o dos tazas de líquido (200 ml) después de cada
deposición. Incluso si el paciente no quiere beber, insístale
amablemente (a menos que sea incapaz de tragar).
No deje de dar alimentos al paciente. Si está usted dándole grandes
cantidades de líquido para combatir la diarrea, aliméntelo también, a
menos que vomite (los lactantes deben ser alimentados al pecho
constantemente). A los lactantes y niños pequeños, así como a las
personas delgadas, débiles o malnutridas, hay que darles alimentos tan
pronto como los admitan. Los niños mayores o los adultos en buen
estado de nutrición deberán empezar a tomar alimentos al cabo de 24
horas.
Si el paciente está ya deshidratado, no bastará con administrarle
líquidos simples. Habrá además que reemplazarle el azúcar y las sales
(sodio, potasio y bicarbonato) que haya perdido. Si dispone de sales
de rehidratación oral (SRO), diluya en agua el contenido de un sobre y
déselo a beber al paciente.
Un paciente que vomita durante largo tiempo puede perder mucha agua y
quedar deshidratado.
Adminístrele agua o cualquier otro líquido que esté dispuesto a beber.
Haga que beba pequeñas cantidades cada 5-10 minutos durante 36 horas,
o hasta que cesen los vómitos.
Siga haciéndole beber incluso si vomita. Hágale beber un poco cada
vez, pero con mucha frecuencia (no vomitará todo lo que beba), de
manera que ingiera varios buches o tragos a intervalos de pocos
minutos.
No le dé alimentos si está vomitando mucho.
Si los vómitos no cesan, quizá haya que administrar al paciente
medicamentos tales como prometacina, difenhidramina o
metoclopramida por inyección.
Acueste al paciente boca arriba con la cabeza en extensión forzada a
fin de mantener expedita la tráquea y pálpele el vientre. Si la vejiga
está llena, al palpar percibirá una masa redondeada en la parte
inferior del abdomen.
Cuando la vejiga está vacía
Si el paciente no orina y tiene la vejiga vacía, cabe pensar que:
- está deshidratado; o que
- la intoxicación afecta a los riñones y éstos han dejado de
funcionar.
Busque otros signos de deshidratación. Si el paciente está
deshidratado, adminístrele líquidos ateniéndose a las instrucciones
precedentes.
Para comprobar si los riñones funcionan:
Administre al paciente líquidos tales como agua, té, sopa, zumos
de frutas o cualquier otra bebida no alcohólica. (No le
administro nada por vía oral si está inconsciente o no puede
tragar.) Hágale beber pequeñas cantidades cada cinco minutos y
anote cuánto bebe. Siga dándole de beber a menudo en pequeñas
cantidades; incluso aunque vomite, no todo lo que beba saldrá con
el vómito.
Mida la cantidad de orina eliminada durante seis horas.
Si pasa de 500 ml, los riñones funcionan. Siga haciéndole
beber día y noche una pequeña cantidad cada cinco minutos
hasta que empiece a orinar normalmente. Un sujeto corpulento
necesita tres o más litros diarios. Un niño pequeño necesita
por lo menos un litro al día.
Si la cantidad de orina no llega a 500 ml, los riñones no
funcionan y puede ser peligroso seguir administrando al
paciente grandes cantidades de líquido. En este caso,
durante las seis horas siguientes déle a beber una cantidad
de líquido igual a la de orina emitida en las seis horas
precedentes, añadiendo 200 ml. Dele otros 200 ml si el
paciente suda mucho (es decir, 400 ml además del volumen de
orina emitido). Siga midiendo la cantidad de orina emitida.
Mídala de nuevo al cabo de seis horas, y durante las seis
horas siguientes dé a beber al paciente tina cantidad igual
al volumen de orina emitido en las últimas seis horas,
añadiendo 200 ml. Siga haciendo lo mismo hasta que el
paciente ingrese en el hospital.
Cuando la vejiga está llena
Si la vejiga está llena, usted percibirá la presencia de una masa
redondeada en la parte inferior del abdomen. Si está llena pero el
paciente no orina, cabe deducir que los riñones funcionan pero no así
la vejiga, por lo que la orina no puede salir. En este caso, el
paciente no debe beber. Si está despierto, debe darse un baño de
asiento con agua caliente y tratar de relajarse para poder orinar. No
es necesario medir la cantidad de orina emitida.
Qué hacer si el paciente está inconsciente
Mantenga al paciente en posición de recuperación. No le deje solo bajo
ningún concepto, ya que podría ponerse boca arriba, con riesgo de
obstrucción de la tráquea por la lengua o los vómitos.
Vigile el grado de consciencia, la respiración y el pulso cada diez
minutos hasta que aparezcan signos de restablecimiento, y cada media
hora a partir de entonces. Si el paciente deja de respirar, aplíquele
la respiración de boca a boca o de boca a nariz, y si el corazón se le
para hágale masaje cardiaco.
Cerciórese de que el paciente no puede caer al suelo ni golpearse
contra un borde o una superficie dura. No le coloque almohadas ni
cojines cerca de la cara, ya que podría sofocarse.
Cada tres horas por lo menos cambie de posición al paciente,
recostándolo con cuidado sobre el lado contrario a fin de evitar las
úlceras de decúbito. Al movilizarle, manténgale la cabeza en extensión
forzada, sin dejar que se le venga hacia delante. De este modo evitará
la obstrucción de la tráquea y las lesiones del cuello.
Procure que todas las articulaciones no estén ni completamente
extendidas ni completamente dobladas. Lo ideal es que todas se
encuentren en una posición intermedia. Coloque almohadas bajo las
rodillas dobladas y entre ellas, así como entre los pies y los
tobillos.
Cerciórese de que los párpados están cerrados y de que permanezcan así
todo el tiempo, pues de lo contrario se resecarán los globos oculares.
Hierva cierta cantidad de agua y déjela enfriar. Cada dos horas
entreabra los párpados del paciente y vierta cuidadosamente un poco de
agua en el ángulo de cada ojo, cuidando que el agua recorra de un lado
a otro el globo ocular y escurra por el ángulo opuesto.
A un paciente inconsciente no se le debe dar nada de beber. Un sujeto
que permanezca insconsciente más de 12 horas sufrirá deshidratación a
menos que se le administren líquidos por vía intravenosa o rectal.
Qué hacer si la temperatura del paciente es
baja
Si la temperatura corporal (medida en la boca o en el recto) desciende
por debajo de 35°C, cubra con mantas el cuerpo, la cabeza y el cuello
del paciente, pero no la cara. Si el paciente está inconsciente,
póngale en posición de recuperación. Mantenga la habitación caliente,
pero no trate de calentar al paciente acercándolo a un fuego o
colocando botellas de agua caliente cerca de él. Si el paciente está
muy frío, es posible que tanto el pulso como la respiración sean muy
lentos. Si la respiración y los latidos cardiacos cesan por completo,
aplíquele la respiración de boca a boca y el masaje cardiaco. Tómele
el pulso durante un minuto por lo menos antes de iniciar el masaje
cardiaco, ya que es peligroso practicar esta maniobra en un paciente
muy frío si el corazón está todavía latiendo.
Qué hacer si el paciente tiene fiebre
Un paciente con una temperatura (medida en la boca) superior a 38,5°C,
debe permanecer acostado sin ropa ni nada por encima en un sitio
fresco. Si la temperatura se eleva mucho (más de 40°C), habrá que
proceder inmediatamente a reducirla. Desnude al paciente y refrésquele
por todas partes con una esponja empapada en agua fría o cúbrale con
una sábana húmeda y fría, cuidando de mantener la humedad. Abanique al
paciente hasta que la temperatura descienda a 38,5°C. Si el paciente
está despierto, hágale beber algunos sorbos de agua fría. No
administre aspirina si la fiebre se debe a una intoxicación.
Investigue otras posibles causas de fiebre aparte de la intoxicación.
El paciente puede tener paludismo.
Qué hacer si el paciente tiene una lesión
hepática
Los signos de lesión hepática se han descrito en el capítulo 7.
Mantenga al paciente en la cama, caliente y en reposo. Si el paciente
está consciente y puede tragar, disuelva al menos dos cucharadas de
azúcar en un vaso de agua o de té y hágale beber esta solución cada 2
horas. Trate de que el paciente tome al mismo tiempo pan o arroz,
incluso aunque se sienta muy mal. No le dé alimentos que contengan
proteínas, por ejemplo carne, pescado, huevos, leche o queso.
Si el paciente se encuentra amodorrado o inconsciente, cabe concluir
que está muy grave.
Qué hacer si el paciente tiene edema del pulmón